Warning: pg_result() expects parameter 2 to be long, string given in /var/www/webs/transicion/web/admin/F_bd.php on line 33 La transición de Andalucía
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  20 de febrero de 2012
  Rafael Mir Jordano
  La Transición que yo recuerdo
  Podría acudir al archivo, a las fichas, a los recortes, a las preguntas, para evocar con exactitudes aquel lance inolvidable de nuestra historia y de nuestra vida; pero opto por tenderme y ponerme a hablar, como si estuviera en el sofá del psiquiatra. Así saldrá una versión de aquellas fechas probablemente cuajada de errores, pero absolutamente verdadera: mi verdad.

Por fin llegó el día ansiado, en el que no culminara la sesión televisiva con el rostro impasible de Franco y la bandera española ondeando a su lado como indicando una falsa equivalencia, la que él habría propuesto: España soy yo. Siguieron a los lloros y voz quebrada del fiscal, intentos de perpetuación que nos hicieron temer malos tiempos: por ejemplo, una portada de ABC era llenada con el rostro de Girón, que tenía mucho. (El Correo de Andalucía, que siempre me había publicado todo, dejó en el cajón de los escritos inconvenientes un artículo mío sobre los números uno: la amenaza de los tecnócratas).

Me cogió la Transición al frente de la obra cultural del Círculo de la Amistad, que era foro abierto muy importante para Córdoba en los tiempos anteriores al evento sucesorio. Junto a otras muchas actividades, por el escenario de su salón Liceo habíamos hecho desfilar a los más destacados grupos de teatro independiente, fenómeno cultural tan importante en su época, como el de las revistas literarias en la suya. Así que, rotas las cerraduras, invité al grupo TEI calificado como comunista, pero no por ello, sino por su alta calidad.

A la hija de Manuel Medina se le ocurrió bautizar en la prensa local la representación como un homenaje al Partido Comunista, lo que irritó hasta lo indecible a la derecha más feroz, asentada con otras gentes, en el Círculo, que por lo que se ve consideraban como su domicilio social. Recibí toda clase de amenazas telefónicas: de palizas, de muerte, de violación de mis hijas... Los herederos de los fusiladores de retaguardia se habían puesto en pie. Llegaron a comunicar la existencia de una bomba en el propio Círculo, cuando más concurrido estaba, pero yo, que me encontraba en la casa como único representante de la junta directiva, aunque avisé a la policía, no le di a los bárbaros la satisfacción de ver un tumultuoso desalojo. Mantuvimos la máxima discreción, y la gente siguió tomando sus cervezas en el jardín.

En el incidente del TEI, cuya representación al final se suspendió, intervino uno de los muchos personajes que bajaron a Córdoba a iluminarnos. Ignacio Gallego, con altas responsabilidades en las Cortes, en representación del Partido Comunista, trató de llegar a una solución pactada esgrimiendo ante los directivos del Círculo una sonrisa y un tono de voz absolutamente frailunos, una graciosa paradoja.

Entre los personajes que desembarcaron en la ciudad, para encarrilarla bien, estaba un tal Muñiz, con cargo en UCD y en la firma Carbonell. Fue el único voto que tuvo en contra mi propuesta de primer delegado del Ministerio de Cultura recién creado. Encarrilada la ciudad, y no por él precisamente, más tarde se vio envuelto en un caso judicial de grave corrupción y pasó bastante tiempo en la prisión de Málaga.

Prueba de la buena dirección de los vientos de libertad e independencia que empezaron a soplar en España fue sin duda mi designación de delegado provincial de Cultura, como independiente, no obstante el incidente del TEI. Claro que mi nombramiento fue en febrero de 1978. Por cierto que la representación suspendida en el Círculo se dio en el Palacio del Cine, después bingo y hoy creo que local cerrado, como otras muchas expectativas de Córdoba.

Presentó la representación Carlos Castilla, entonces comunista. Me hizo mucha gracia que se emplearan varios minutos en los aplausos: Castilla aplaudía al público y el publico aplaudía a Castilla. Todos contentos. Yo, no. Dimití ante notario como Secretario del Circulo de la Amistad y responsable del Área de Cultura.


* Rafael Mir es abogado
   
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