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Manuel Carretero |
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Paisajes para un pueblo (Almería) |
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Adiós al Hollywood europeo |
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El cine supuso para Almería, en la década de los años sesenta del pasado siglo, una esperanza de modernidad y un impulso para su imagen. La edad de oro se prolongó hasta la mitad de los años setenta. Precisamente la muerte de Franco y la Transición democrática coincidieron con el lento adiós, a la idea difundida esos años, de crear en la provincia un Hollywood europeo. Durante los meses de la larga agonía de Franco a finales de 1975 se estrenaba internacionalmente la película El viento y el león. Protagonizada por Sean Connery y Candice Bergen fue rodada en Almería meses antes. Fue una de las superproducciones más destacadas de la década, en la que la edad de oro del séptimo arte en Almería comenzó su lento declive. John Milius director de esta película y de Conan el Bárbaro, rodada también en Almería, declaró a los medios de comunicación mas tarde: Siempre me sorprendió que no hubiera unos estudios de cine en Almería, pienso que Franco no quiso industrializar la zona por ser de las últimas en caer en la Guerra Civil, luego fue olvidada. Sea cierto o no, el análisis del director de cine apunta alguna de las causas del progresivo abandono del cine por la provincia, tras el espejismo de los años sesenta en que se soñó con la ubicación en la zona de una meca del cine. La presencia del cine en Almería durante los años setenta supuso un descenso significativo de los rodajes en la provincia con respecto a la década anterior. En los sesenta se rodaron en Almería unas 160 películas, que pudieron ser más al no existir registros completos y fiables de la época. En la década siguiente sólo se rodaron unas 60 películas. Mientras que hasta 1975 se mantuvo un buen ritmo, éste decayó alarmantemente hasta el final de la década. Aunque el séptimo arte sigue acudiendo a Almería, desde los años 80 lo hace de manera cada vez mas espaciada. Aspectos nuevos de la industria audiovisual parecen haber redescubierto la provincia en los últimos años con la localización en playas y desiertos de videos musicales y anuncios para televisión. Las causas del menor número de rodajes son diversas. Por un lado se produjo un importante descenso de las coproducciones, que en buena medida, habían sido las que habían apostado por rodar en Almería. La administración decidió limitarlas para favorecer supuestamente a la industria nacional. Paradójicamente habían sido producciones extranjeras las que principalmente habían apostado por rodar en esta zona, por lo que Almería salió gravemente dañada de esta decisión. Paralelamente los propietarios de terrenos y de poblados subieron los precios de alquiler, al tiempo que la mano de obra de extras y operarios se encareció notablemente. Así, los bajos costes laborales, una de las causas fundamentales de la apuesta del cine internacional por Almería, dejaron de existir. También conviene resaltar una de las viejas aspiraciones de la provincia, la construcción de unos estudios de cine que favorecieran la creación de una industria estable. A pesar de que en 1969 y 1971 el Ministerio de Industria convocó dos concursos para la construcción de unos estudios y platós de cine en Almería, los concursos quedaron desiertos. A estas causas también hay que añadir el declive del subgénero del spaghetti western. Durante la década de los setenta este tipo de películas que encontraban en Almería su paisaje ideal dejaron de interesar a los espectadores del cine. A pesar de todo durante estos años numerosas estrellas y rodajes siguieron acudiendo a Almería. Ya se ha mencionado El viento y el león superproducción estadounidense rodada en 1975 y protagonizada por Sean Cornery, Candice Bergen y John Huston. Contó además con la dirección artística de Gil Parrondo. También visitó la provincia el astro de la danza Rudolf Nureyev, que protagonizó Valentino, dirigida por Ken Russell en 1977. Otra película destacada ese año fue Marchar o morir que contó con un destacado reparto entre los que se hallaban Gene Hackman, Catherine Deneuve y Max von Sydow. Dentro del cine español Carlos Saura eligió el Cabo de Gata en 1980 para rodar secuencias de Deprisa, deprisa, que obtuvo el Oso de Oro en el festival de Berlín. Un hito importante fue la grabación de Conan, el Bárbaro, dirigida por el viejo conocido John Milius en 1981 y protagonizada por el ahora gobernador de California Arnold Schwarzenegger. Su gran éxito internacional de taquilla hizo concebir esperanzas de un renacer de las superproducciones en Almería. Los años de la Transición también trajeron por estas tierras a Curro Jiménez. Entre 1996 y 1997 se rodaron siete capítulos en Almería de la popular serie de televisión protagonizada por Sancho Gracia y dirigida por Mario Camus. Caso aparte merece el rodaje de El caso Almería en 1984, apenas tres años después de los trágicos sucesos ocurridos en la provincia. El filme fue dirigido por el polémico Pedro Costa y protagonizado por Agustín González y Fernando Guillén. Como dato anecdótico, la gran estrella internacional del cine español, Antonio Banderas, realizaba aquí uno de sus primeros papeles para el cine.
*Manuel Carretero es periodista. |
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