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12 de marzo de 2012 |
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Antonio Romero |
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De Humilladero al Málaga Palacio |
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El 9 de abril (Sábado Santo), se legalizó el PCE. Desde entonces, los mítines, conferencias y charlas se sucedían en la provincia de Málaga, en Andalucía y en toda España. Una semana más tarde, el 16 de abril, en un restaurante del Puerto de la Torre, en el transcurso de una cena a la que asistieron alrededor de 2.000 militantes, fueron presentados los ocho candidatos al Congreso del PCE para las elecciones del 15 de junio.
Tomás García encabezaba la candidatura en su tierra y con su verdadero nombre. Se había alquilado una sala en el Hotel Málaga Palacio para presentar ante la prensa al Comité Provincial de Málaga del PCE, a los candidatos, y estaría Santiago Carrillo. Con una emoción extraordinaria hice el recorrido de Humilladero al Málaga Palacio, empleando en 62 kilómetros, cerca de 40 años. El mitin del campo de fútbol de San Ignacio en El Palo ante miles de malagueños.
Después vino la elección de Tomás García como diputado comunista, recordando así la tradición malagueña que inaugurara el médico Cayetano Bolívar Escribano, que en el año 1933 se convirtió en el primer diputado comunista de la historia parlamentaria de España. Málaga se volcó en la manifestación del 4 de diciembre de aquel año de 1977, donde fue asesinado García Caparrós, en un crimen no resuelto aún. No se sabe quién o quiénes dispararon, ni los autores intelectuales, aunque sin duda el disparo vino desde sectores reaccionarios que denunciaban que la demanda de Autonomía de Andalucía significaba una alianza de las fuerzas marxistas con los separatistas.
En CC OO, con Francisco Trujillo a la cabeza, se convocó una huelga general y una movilización para acompañar al joven Caparrós en su entierro, al que asistió Marcelino Camacho. Málaga votó la Constitución elaborada por las Cortes Constituyentes con voto masivo del sí, el 6 de diciembre de 1978; en el año 1979, las elecciones municipales llevaron a socialistas y comunistas a la inmensa mayoría de los ayuntamientos malagueños, incluida la capital y la Diputación Provincial. Se cerraba así, en Málaga, la Transición de la dictadura a la democracia. Quedarían los coletazos de los ruidos de sables y del golpe de Tejero que ya era conocido por las fuerzas democráticas en Málaga.
Los Ayuntamientos malagueños y los electores propiciaron y ganaron el 28-F y la conquista de la Autonomía plena, con el conjunto del pueblo andaluz. El período que va desde 1968 al año 1977 fue decisivo para acabar con la dictadura franquista en España, y en él las fuerzas de oposición al franquismo desarrollaron una intensiva actividad en la provincia de Málaga. El movimiento obrero, el movimiento estudiantil, sectores profesionales y un amplio sector de la Iglesia católica integraron la lucha contra el franquismo.
En las décadas de los sesenta y setenta se organiza el movimiento obrero y estudiantil en torno a la crisis de IMSA, la reducción de plantilla en la VERS, los talleres de Renfe, la preparación de los primeros de Mayo y la denuncia de los convenios colectivos a raíz de las elecciones en el sindicato vertical del año 1966, donde CC OO accedió con la orientación del PCE a varias UTT de los sindicatos oficiales. Se producen varias caídas de miembros de CC OO y del PCE, y los estudiantes empiezan a organizarse en la Facultad de Económicas.
Entre 1970 y 1977, después de represiones brutales de la Policía y la Guardia Civil, se relanza el movimiento obrero y estudiantil en Málaga con una presencia de sectores de la Iglesia católica: los curas en la ciudad, en Archidona, Antequera, Casabermeja, Ronda, Vélez, etc., abren las iglesias. Se fundan las Comisiones campesinas y el movimiento obrero en el campo organiza huelga de aceituneros por primera vez bajo el franquismo.
Las huelgas de Intelhorce de 1973, la de CITISA de 1974 y la de hostelería de 1977 están dirigidas por CC OO y en ellas cobran un protagonismo especial la organización Bandera Roja, hasta que en 1974 se organiza de forma estable la primera coordinadora de CC OO de Málaga, con carácter provincial, donde el PCE empieza a recuperar la hegemonía. Las elecciones de 1975 en el Sindicato Vertical fueron un triunfo de CC OO, que conquista la dirección de varios sindicatos y de hermandades de labradores en varios pueblos de la provincia. Se convocan desde las plataformas del Sindicato Vertical, se hacen más de 700 reuniones, asambleas y se promueven convenios colectivos, a los que se unen las peticiones salariales, de horarios y la reivindicación de Amnistía, Libertad Sindical y Democracia.
Los estudiantes y penenes se movilizan y se asiste, por orden gubernativa, al cierre de Económicas y del Colegio Universitario. Los servicios secretos del régimen almacenaban hojas parroquiales, octavillas del PCE, de CC OO, de Bandera Roja, periódicos clandestinos como Venceremos, del Comité Provincial del PCE, y Voz Obrera de Bandera Roja.
La radio Pirenaica hacía una labor formidable en los pueblos, sorteando las interferencias del régimen franquista. Cuando se funda la Junta Democrática de Málaga, Andrés Martínez Lorca y Leopoldo del Prado tienen muchas dificultades para encontrar al PSOE, que contaba con algún penene, pero que no existía en la provincia como fuerza organizada. El peso de la lucha antifranquista recae en Málaga en los comunistas y en los cristianos en el último período, con CC OO de punta de lanza.
Herencia económica. Es necesario referirse a la herencia económica del franquismo en Málaga, para lo que destacaré los siguientes datos: desde 1941 a 1970 tuvieron que emigrar a otras provincias de España 11.721 malagueños. 165 de cada mil lo hicieron al extranjero, principalmente a Suiza, Alemania y Francia. Entre 1970 y 1973 emigraron 15.823 malagueños. A estas cifras hay que unir los miles de obreros agrícolas que emigraban por temporadas, fundamentalmente a la remolacha y a la vendimia a Francia. De esta forma, si en 1950 la provincia de Málaga representaba el 2,66% de la población de España, en 1973 sólo representábamos el 253%.
La renta nacional en las estadísticas provinciales situaban a Málaga, en 1955, en el puesto 14, el mismo puesto que ocuparía en 1973. La población activa de Málaga en 1977 era de 74.190 trabajadores (el 25,66%) en el sector agrícola y pesquero, 41.784 (el 14,45%) en la industria, 45.168 (el 15,62%) en la construcción y 128.027 (el 44,27%) en los servicios. Se observa que la Costa, con el turismo que levantaba vuelo y la construcción, absorbían la mayor ocupación. El paro oficial era del 1278%. El paro real ascendía al 27%, en una provincia que empezaba a registrar desequilibrios entre la costa y el interior.
La herencia de represión y muerte que se produce, durante la toma de Málaga, en la carretera de Almería, en los fusilamientos masivos, en las guerrillas de Roberto de Ramón, del Rubio, fue el pan nuestro de cada día en la clandestinidad. Centenares de detenciones y años de cárcel en el último período. Por todo ello, tenemos el deber moral, ético y político de recuperar la memoria histórica en la provincia de Málaga, en Andalucía y en España.
*Antonio Romero fue diputado de IULV-CA por Málaga |
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