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10 de abril de 2012 |
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Luis Yáñez Barnuevo |
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Pacto del Betis: Sevillanos en Suresnes |
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Pocos podían imaginar que un pequeño grupo de jóvenes sevillanos formaran la que formaron, primero en el PSOE y luego en el país. En España los observadores, politólogos y analistas nunca "miran" a Andalucía y no pudieron prever que en Sevilla se estaba gestando en los primeros sesenta la semilla de la renovación del PSOE primero y de la modernización de España después. Felipe González, Alfonso Guerra y Luis Yáñez acertamos en conectar con el sentir y el querer mayoritario de los españoles, que deseaban cambiar pero, sin volver al pasado, mirando al futuro. Nuestra generación, nacida después de la Guerra Civil, criada en la postguerra y forjada en los sesenta, con el mito del 68 delante, hablaba un lenguaje diferente, tenía un estilo nuevo que nada tenía que ver ni con los dinosaurios procedentes del franquismo, como Fraga Iribarne, ni con los que procedían del exilio como Carrillo e Ibarruri, por mucho respeto que tuviéramos a la trayectoria de éstos.
El congreso clave fue celebrado por el PSOE en Toulouse en 1970. Cuando vi a decenas de viejecitos exiliados acercándose emocionados y con lágrimas en los ojos a yn Felipe González de veintiocho años que los había seducido desde la tribuna, supe que habíamos ganado el PSOE. Los exiliaos vieron en Felipe el Mesias que esperaban desde el fin de la guerra.
Vivía yo en París, junto a Carmeli Hermosín, con una beca para estudiar ginecología funcional, y fuimos los dos, junto a la inolvidable Carmen García Bloise y otros compañeros, los que organizamos el Congreso de Suresnes, ciudad de los alrededores de París, donde fue posible hacerlo gracias a la generosidad de su alcalde el socialista Robert Pontillón.
Suresnes, en 1974, fue la consagración, y así ha quedado para la historia. Cuando los vascos Rubial, Redondo, algo menos Múgica, y los asturianos Agustín González, José Barreiro, apostaron por los sevillanos, alguien con intención peyorativa bautizó aquello como el Pacto del Betis: no sabía que al no llamarlo Pacto del Nervión acentuaba lo que no quería, el predominio andaluz del socialismo español que estaría destinado a dar al PSOE, andaluz y español, lo mayores éxitos durante décadas.
Luis Yáñez-Barnuevo García fue presidente de la delegación sevillana en el congreso del PSOE en Suresnes. |
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