Warning: pg_result() expects parameter 2 to be long, string given in /var/www/webs/transicion/web/admin/F_bd.php on line 33 La transición de Andalucía
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  23 de abril de 2012
  Alejandro Rojas Marcos
  Nadar contra corriente
  La Andalucía de hoy se entendería mal sin la figura política de Alejandro Rojas Marcos. Fundador e impulsor del andalucismo, tuvo su mayor momento de gloria cuando en el Parlamento nacional pudo gritar "¡Viva Andalucía Libre!". Una vida de luces y sombras, de contribución fundamental a la autonomía andaluza.

"Si entráis, lo que queráis; fuera, ni agua". "Escuredo me miraba a los ojos. Le aguanté la mirada y le respondí: como  nos deis por muertos y no lo estemos, entonces ese día tu partido ya no te necesita; te tirará por la ventana. Años más tarde, Rafael Escuredo ya no era necesario a quienes mandaban en La Moncloa. Nuestra historia como partido y la mía propia siempre estuvo marcada por encuentros y desencuentros con el PSOE; más bien con sus dirigentes".

Alejandro Rojas Marcos echa la mirada hacia atrás. Tiene una memoria prodigiosa y como han dicho de él, entre otros Rafael Escuredo, escribía en fichas o se grababa a fuego en su cabeza hechos, reuniones, encuentros, pactos, odios y amores. A finales de los años setenta, Rojas Marcos, fue sembrando por toda Andalucía la simiente del despertar andaluz casi como  un misionero de la palabra y de los hechos, en ocasiones con resultados negativos, como cuando tuvo que entenderse con el partido socialista.
"Mi primer desencuentro fue con Felipe González fue por el año 75. Nos vimos para entregarle el manifesto andalucista que nos había impreso Ruedo Ibérico, en París. Se lo dí, lo ojea y me dice "Ah, pero vosotros ¿sois socialistas?" "Y yo le contesto pero ¿ahora te enteras? Llevamos mucho tiempo hablando y aún no te has dado cuenta. Recuerdo que se le descompuso la cara. Seguí hablando del manifiesto de Alianza Socialista de Adalucía, de nuestros objetivos y viendo que nada le interesaba y que seguía con la misma cara le dije que si él tenía derechos de autor del socialismo. Yo había conocido a Felipe en la vaquería de su padre, en Bellavista y me parecía un muchacho simpático, pero cuando le dije que éramos socialistas sin estar en las filas de su partido, fue otro."

Alejandro Rojas Marcos, en el despacho de su padre, en la calle Castelar, reflexiona hoy que quizás "fuera un error, por nuestra parte, poner la palabra socialista, aunque lo éramos. Con la perspectiva de hoy, lo positivo, hubiera sido lo andaluz. No tuvimos la clarividencia, entonces, de que en España, como en Francia, habría un día un partido socialista fuerte. Como justificación habría que recordar que en aquellos años los socialistas, salvo en el exilio, no existían; no se movían, no tenían acción política. Creímos en el espejismo de que los socialistas andaluces éramos nosotros".

El pulso con los socialistas les consumieron muchas energías a los andalucistas y, en especial, a dirigentes como Rojas  Marcos "No había sintonía y no fue  posible la unión. no González ni Guerra la querían. Luego  Rafael Escuredo tomó lo andaluz como bandera. Fue una buena estrategia personal. En uno de los muchos encuentros con Escuredo le dije: "Quereis acabar con nosotros y a lo mejor lo conseguís. ¡A ver quien puede más! Todo lo que tu hasya hechos esrá trabajo para nosotros si tenemos el coraje de aguantar. Tu partido nada tiene que ver con lo que tu estás haciendo, porque es un partido centralista. lo cierto es que, desde los orígenes cuando se creó el grupo 'Compromiso Político', por cierto nombre que se le ocurrió a Luis (Uruñuela) y después Alianza Socialista de Andalucía (ASA), que daría paso al Partido Socialista de Andalucía (PSA) y hoy, al Partido Andalucista,  hemos nadado contra corriente. Ha sido nuestro sino y pese a numerosas ofertas para la unidad, contábamos con unas bases maravillosas y los dirigentes, la cúpula no se rindió nunca, todo lo contrario de lo que hicieron los socialistas catalanes y el Partido Socialista Popular (PSP) de Enrique Tierno Galván y así hasta los doce partidos socialistas. Todos ellos entraron en el PSOE. La cúpula del PSA fue insobornable".

En su dilatada actividad poítica hay recuerdos para el exilio siendo ya concejal del Ayuntamiento de Sevilla; sanciones, cárcel, recorrer toda Andalucía en su Renault 5 color rojo, con la misión de reclutar militantes para el andalucismo y, sobre todo, la huella de aquellas personas que estuvieron desde un principio en el origen y la fundación de lo que sería años más tarde el PSA. Diego de lo Santos, Luis Uruñuela, José Aumente y Miguel Ángel Arredonda, compañero de ilusiones, fatigas, alegrías, travesías tormentosas, con desiertos y oasis pero siempre "sin bajar la cabeza", como recuerda Rojas Marcos. Y momentos de gloria; también de revancha política.
Por la memoria de Rojas marcos pasan otros nombres que fueron el germen del despertar andaluz como Juan Carlos Aguilar, Rafael Illescas, Guillermo Jiménez, Emilio Pérez Ruiz, Fermín Rodríguez Sañudo, Antonio Tarancón, Aristóteles Moreno, Rafael Martínez, Antonio Zurita, que formaron parte activa del Manifiesto  Fundacional de Alianza Socialista de Andalucía (ASA).

"El Día de andalucía, el 4 de diciembre de 1977, los otros partidos convocantes se negaban a que desfilara la bandera andaluza, si el que se la entregaba a los niños, tal y como era la voluntad de la familia de Blas Infante, era yo. Fue una cosa mezquina.
Cuando iba a la cabeza de la manifestación, mirando a un lado y otro y viendo a los mismos que se habían reido de mí, de nosotros, los que ahora se agarraban a la bandera cuando no hacía mucho tiempo decían que era un traje de gitana. Los mismos que se habían "jartado" de restregarnos el "trapo", que eso de Andalucía, de la autonomía era embaucar a la sociedad, de despreciar a Blas Infante. ¡Ay, amigo mío, qué recuerdos!".

Hay recuerdos gloriosos al cumplir su compromiso personal y con Andalucía para poder gritar en el Parlamento nacional "¡Viva Andalucía libre!" en el año 1979, cuando el Partido Socialista de Andalucía había conseguido cinco escaños en el Congreso de los Diputados y los necesitaba Adolfo Suárez. "Solté mucha rabia que llevaba acumulada, sobre todo cuando vi las caras de algunas personas".

"Andalucía tiene una deuda con nosotros, sigue diciendo Rojas Marcos, porque en septiembre de 1980, cuando se debatió en la Cámara el desbloqueo de la autonomía andaluza, después de los resultados del 28F, sólo el pacto UCD-PSA permitió conseguirla, con la tramitación de la Ley Orgánica adecuada. Fuimos duramente criticados y se llegó a decir que nos habíamos vendido por un plato de lentejas. Fue tal la campaña de descrédito contra el PSA, al que se acusaba injustamente de haber abandonado las posiciones del 28F, que en las elecciones posteriores lo pagamos muy duramente. Los socialistas se encargaron de vender el pacto como si hubiéramos sido unos traidores a Andalucía, pese a que el día 18 de septiembre, un día después del debate, toda la prensa de España y, en especial la de Andalucía, destacaba que sin nuestra posición jamás se hubiera conseguido la autonomía plena. Análisis posteriores entendieron como positivo que nos apoyáramos en el artículo 144 para llegar al 151"


Alejandro Rojas Marcos fue uno de los fundadores de ASA, PSA y PA
   
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