Warning: pg_result() expects parameter 2 to be long, string given in /var/www/webs/transicion/web/admin/F_bd.php on line 33 La transición de Andalucía
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  15 de mayo de 2012
  Antonio Carrillo Alcalá
  Un compromiso empresarial
  La Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) nació en enero de 1979 de la inquietud de un reducido grupo de empresarios que pretendía defender sus intereses y recuperar la valoración social y el prestigio de quienes se arriesgan en beneficio del desarrollo de esta tierra; hoy, en el inicio de un nuevo siglo, tras una corta pero intensa vida, la organización empresarial es una institución fundamental en la sociedad andaluza, asentada en todas las provincias y sectores productivos, y un referente fundamental para las nuevas generaciones.

Los empresarios andaluces participamos activamente en la vida pública de nuestra Comunidad, estamos comprometidos cob el progreso,  somos protagonistas del crecimiento económico y colaboramos estrechamente a la paz social, que ha culminado, hasta el momento, en cinco Pactos por el Empleo y la Actividad Productiva firmada conjuntamente con el Gobierno regional y los dos sindicatos mayoritarios. Pero el camino ha sido largo, a veces, complicado.

Todo había comenzado en Andalucía en el año 1976 con la celebración en Torremolinos de unas jornadas sobre el papel de los empresarios en la nueva situación política.. En aquel momento, el empresario se encontraba perdido en una convulsionada España con gran predicamento de las organizaciones sindicales, y un asunto capital que protagonizaba la vida del país: las relaciones laborales. Había, pues, que crear conciencia de asociacionismo empresarial para afrontar en pie de igualdad la muy difícil negociación colectiva. Así, nacen en el contexto nacional la Confederación General de Empresarios (CGE), procedente del sistema anterior, la Confederación Empresarial Española  (CEE), liderada por Agustín Rodríguez Sahagún, miembro destacado de la UCD) y que más tarde se convertirá en CEPYME, y la Agrupación de Empresarios Independientes (AEI), presidida por José Antonio Segurado, a las que hay que añadir la centenaria Fomento del Trabajo Nacional, con sede en Cataluña. De la unión de todas ellas nace en el año 77 la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en la que se integran las territoriales y sectoriales existentes en Andalucía, separadas entonces por dos corrientes. Por un lado, las confederaciones provinciales de Málaga, Córdoba, Sevilla, Huelva y Cádiz que brotan de la inquietud surgida en los Consejos Provinciales de Empresarios y, pertenecientes a la CGE, y las federaciones de Jaén, Almería y Granada que se constituyen por la influencia de la CEE de Rodríguez Sahagún. Todas comienzan su andadura al abrigo de la Ley de 1 de abril de 1977 que regulaba el derecho de asociación sindical.

Nos encontramos a principios de los 80, y el estado preautonómico da paso a la realidad autonómica. Las organizaciones empresariales andaluzas se plantean la necesidad de crear un órgano supraprovincial que pueda negociar con el futuro gobierno regional. De este planteamiento nace la CEA con dos características fundamentales que se han revelado con el tiempo con gran visión de futuro: igualdad de las ocho provincias entre sí y la primacía de los territorios sobre los sectores de ámbito regional. La CEA nació en el Palacio de Nájera de Antequera el día 11 de enero de 1979. Allí se acuerda la creación de una Comisión Gestora y se elige presidente de la misma a Manuel Martín Almendro, presidente a su vez de la Confederación Empresarial Malagueña. Los reunidos acuerdan, asimismo, que " la sede de la CEA sea ubicada en el lugar donde esté la Presidencia, si bien, el sentir general señala la necesidad de fijar la sede, en un primer momento, donde se encuentre ubicado el ente Preautomómico andaluz para mayor eficacia de sus cometidos".
Unos meses más tarde, el 11 de julio del mismo año, se celebra en Torremolinos la Asamblea Constituyente en la que Manuel Martín Almendro es elegido presidente por aclamación y se acuerda enviar telegramas a CEOE y CEPYME "ofreciéndoles la colaboración y solicitando la presencia activa de los miembros de CEA en e el estudio y debate del Estatuto de los Trabajadores". La Federación Andaluza de la Construcción (FADECO) es la  primera organización que se incorpora a la CEA, seguida de Panaderías y ASAJA, que son las pioneras de un lento proceso de integración sectorial hoy plenamente logrado con más de 70 organizaciones sectoriales en CEA. Uno días antes, la Comisión Gestora decidió desvincular la sede social de la figura del presidente, y fijó su domicio en Sevilla en un local de 600 metros cuadrados de una céntrica calle, que compartía con la Confederación Empresarial Sevillana.

Comenzó entonces una tarea ilusionante, no extenta de dificultdes y también de errores, pero siempre esforzada. Eran los tiempos en que recorríamos Andalucía con una carpeta bajo el brazo en los vehículos propios y, al final de año, se repartían los gastos entre los pioneros de esta aventura que, poco a poco, se convirtió en apasionante. Ya entonces se inició la  tradición negociadora de la CEA con un primer acuerdo con UGT de Andalucía, a mediados de 1980, para rebajar el número de trabajadores necesarios para acceder a la representación sindical. Aquello fue reflejo andaluz del Acuerdo Marco Interconfederal (AMI), firmado entre CEOE y UGT y no se libró de tensiones internas en el seno de nuestra organización empresarial.
El 14 de junio del mismo año, el entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, recibió al Comité de Dirección de la CEA en el Palacio de la Moncloa, que sirvió para dar carta de naturaleza al nuevo proyecto. A partir de ahí, las relaciones con el primer Gobierno andaluz no fueron fáciles y se vivieron momentos de confrontación propiciadas por la incertidumbre del momento político. Es de justicia reseñar aquí la corta pero fructífera presidencia en funciones de la CEA de Juan Jiménez Aguilar, quien hizo realidad la unidad territorial y nacional perseguida por la organización; nombrado representante de la CEA en la CEPYME para impulsar la unión de ésta con la CEOE, cumplió la misión con creces hasta el punto de ser presidente de la primera y secretario general hata la fecha de la segunda.

A la hora de analizar el papel del mundo empresarial andaluz en la transición democrática creo que es de justicia dejar constancia del más alto tributo personal que los empresarios pagamos en el proceso de consolidación de las organizaciones empresariales: el asesinato de Rafael Padura, presidente de la Confederación Empresarial Sevillana, el 5 de septiembre de 1984, a manos de un grupo terrorista. Fue una muerte absurda, como todas, pero más injusta si cabe porque trabajaba con un nutrido grupo de personas que desarrollaba su responsabilidad empresarial en condiciones poco idóneas para crear riqueza y empleo en nuestra tierra, Gracias a muchas personas como él, la Confederación de Empresarios de Andalucía y sus organizaciones territoriales y sectoriales miembros son instituciones imprescindibles en la sociedad andaluza, y el referente de un colectivo comprometido con el desarrollo de Andalucía.
El traslado, tras la celebración de la Expo-92, de la sede empresarial a la isla de La Cartuja, no es sólo un cambio físico, sino que supuso un reto asociativo de incalculable valor para la organización. Hoy, tras más de veinte años de trabajo, ve plasmado su esfuerzo y dedicación en la actual Red CSEA, con una importante implantación regional y futuro prometedor..

En el inicio del nuevo siglo, con unas organizaciones consolidadas, con un colectivo empresarial al que se le reconoce su protagonismo en el desarrollo económico y social, se puede volver la vista atrás con orgullo e íntima sarisfacción. Y se puede hacer, también, gracias a la dimensión social alcanzada por CEA bajo la presidencia de Rafael Álvarez Colunga, quien, junto a un Comité Ejecutivo cohesionado y equilibrado sectorial y territorialmente, ha colocado a la organización en al mejor línea de despegue para el futuro.
Todo ha sido posible gracias al compromiso personal de muchos hombres y mujeres que han creído en la necesidadd de un tejido empresarial unido y compacto. Queda en el tintero una larga lista de nombres de todas las provincias andaluzas que se han dejado la piel en un empeño extraordinario. desde aquí, mi más sentido homenaje a todos ellos.


Antonio Carrillo Alcalá es director general de la Confederación de Empresarios de Andalucía
   
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