Warning: pg_result() expects parameter 2 to be long, string given in /var/www/webs/transicion/web/admin/F_bd.php on line 33 La transición de Andalucía
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  29 de noviembre de 2011
  Juanito Valderrama
  Exiliados y emigrantes
  Desde que salí  del cortijo de La Sierrezuela a los catorce años he llevado a Torredelcampo y a Jaén en mi corazón. He tenido que vivir fuera, viajar por todo el mundo, pero siempre ha sentido que llevaba en mi maleta un pedacito de mi tierra. Así nace, de lo más profundo de mi alma lo que yo sentía por mi pueblo:
    Virgencita de Santana,
    Cómo me acuerdo de ti.
    Eres mi norte y mi guía
    Desde el día en que nací.

En 1941 escribí “Viva mi tierra”:
    Como tú no existen dos,
    Castillito de Jaén.
    Como tú no existen dos
    Porque siempre vigilante,
    Guardas la cara de Dios.

He paseado estas canciones, los nombres de Torredelcampo y Jaén, durante más de sesenta años. Siempre las cantaba con el sentimiento de un hijo que vive lejos de su familia, de su gente, de sus maravillosos olivares.

Cuando escribí El emigrante estaba abierto mi corazón  a recibir esas emociones que se sienten cuando se vive lejos y aún más cuando hay fronteras que impidan acortar esas distancias. Esta canción que tanto ha significado en mi vida y en mi carrera artística nació precisamente en un viaje. Estaba yo en Ponferrada (León) con El Niño Ricardo, que ha sido el músico popular más importante que yo he conocido, cuando él empezó con la guitarra un apunte de melodía: “Larán larán lararán, lará...” y le dije enseguida “no me lo pierdas” y anoté en una factura de hotel:
    “Adiós, mi España querida,
    dentro de mi alma
    te llevo metida...”.

Una semana después, en un viaje de Tánger a Larache la terminé. Le pusimos el nombre de El emigrante, pero su verdadero nombre tenía que haber sido El exiliado, porque la hice para los exiliados que lloraban cada vez que nos oían cantar en Casablanca, donde había 20.000 ó 30.000 exiliados, en Tánger, en las ciudades del Sur de Francia... Pero la puse El emigrante porque si le pongo el verdadero nombre me pegan seis tiros. Con ese nombre grabé la canción en la casa Columbia en 1947 y no sólo pasó sin más problemas, sino que se convirtió en la canción más popular, se oía continuamente en todas partes. Yo creo que El emigrante es un himno de la emigración. Yo recibo todavía derechos de autor de Japón, Canadá... Y hace dos años que el ministro de Trabajo me impuso la Medalla al Mérito de la Emigración.
Cada vez que la canto se me hace un nudo en la garganta. Pienso en mis primeros días de emigrante, cuando mi padre me llevó a Madrid para dejarme con la compañía de La Niña de la Puebla, pienso en aquellos miles y miles de exiliados primero y emigrantes después por todos los países por donde la he cantado y en los emigrantes de cualquier lugar del mundo, en esas criaturas que llegan ahora a nuestra tierra.

Me siento muy orgulloso de haber contribuido con mi cante a darle ánimo a los exiliados y emigrantes. Yo he cantado siempre en la época en que me ha tocado vivir y lo he dado todo. Eso lo sabe toda España. Yo no tengo que justificarme en política. Yo creo en la democracia porque pienso que todo el mundo tiene que comer y vivir bien. Y no hay derecho a que unos tengan tanto y otros nada. Ése es el origen de la emigración. Por eso hemos tenido que salir de nuestros pueblos y por eso he cantado yo con tanta emoción a la tierra que me vio nacer y a la que sentiré en mi corazón hasta el día que silenciosamente me vaya de estos escenarios de la vida.
   
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