| |
|
|
|
INICIO > PROVINCIAS > > CONVERSACIONES |
| |
02 de noviembre de 2011 |
| |
Antonio Torres |
| |
Andrés García Lorca: La aventura del respeto al otro |
| |
Estaba educado para ser un joven abanderado de cualquier congregación mariana. Enamoró a su esposa María del Mar Fernández, empresaria, en Roma, con motivo de la beatificación de Juan de Ávila, confesor de los grandes místicos de la Edad de Oro. Su compañera sentimental residía cerca de su domicilio y tuvo que producirse el primer encuentro en Roma. Su mirada no infunde temor. Andrés García Lorca (Almería, 1948) es un hombre culto, dialogante, un político de los que cualquier partido se sentiría orgulloso de tener en su filas. Fue captado por la derecha de Fraga para ser la piedra clave de la fundación de Alianza Popular en Almería. Es profesor de Análisis Geográfico en la Universidad de Almería, casado y padre de cuatro hijos.
Encuentro en Roma. Vinculado a una familia católica, Andrés fue animado a ejercer la política desde los inicios de la Transición. Comenzó la actividad política de la mano del dirigente aliancista Antonio Hernández Mancha, personaje con una fulgurante carrera política. Flequillo de visera, ágil y lleno de gracejo como le describe el periodista Antonio Galán, siempre a la sombra del todopoderoso Manuel Fraga, que primero lo aúpa a lo más alto del partido como presidente nacional y dos años escasos después lo defenestra para volver a tomar él mismo las riendas del PP. En 1982 acudió con miles de almerienses, en tren, a Granada para recibir al Papa. El joven pensaba en los primeros años setenta, cuando era profesor de instituto, que el destino le llevaría a ser político. Trabajó antes de dar el salto a la Universidad en varios institutos. Incluso tuvo el suficiente coraje para trabajar en tiempos difíciles en el Instituto de Barakaldo (1979-1981). Salí con una experiencia gratificante que se concreta en la amistad desde miembros de la coordinadora Kas hasta el antiguo presidente del PNV en el exilio, el lendakari Leizaola, aunque fueron momentos duros por culpa del terrorismo.
Su opinión sobre aquellos políticos conservadores con los que trató directamente está matizada. De Hernández Mancha dice: Una persona brillante, humanamente encantadora, que pudo tener un gran futuro en Andalucía si no hubiera emprendido la aventura nacional. De Fraga: Es un hombre que lo ha sacrificado todo por la política, fundador indiscutible del partido mayoritario del centro derecha, pero es un personaje más preocupado en dirigir, mandar, que en escuchar. El ministro de Agricultura de Aznar, Arias Cañete, y actual dirigente del PP, trabajó para Andrés García Lorca en AP. Era y es un hombre brillante con unos profundos conocimientos del mundo económico y de la política.
Deslealtades y amenazas. El abandono de UCD por parte del diputado almeriense Francisco Soler Valero y su ingreso en AP trajo algunos dolores de cabeza. Soler era un político nato de acuerdo con los esquemas, socialmente aceptados, de lo que es la política. Posiblemente, la descalificación más grave que sufrió García Lorca vino de la mano de dos conservadores almerienses: Carlos Palanca y, sobre todo, de Moreno Huertas. Ambos le recordaron en una asamblea, noviembre de 1982, que no tenía valía política porque en 1977 salió huyendo de la sede. Eso fue una calumnia dirigida contra mí, precisamente fui el último que se quedó en la sede, apagué la luz y cerré la puerta para empezar al día siguiente a trabajar en la reconstrucción del partido. A los pocos días, Fraga y Hernández Mancha, estatutos en mano, invalidaron la asamblea de AP-Almería y dieron todo tipo de satisfacciones a García Lorca, Remedios Jurado y todo su equipo. Incluso la militante Carmen García Lemos llamó tontos y adinerados a los opositores de Andrés García.
Sufrió muchas deslealtades e incluso amenazas de muerte que le obligaron a que le pusieran escolta policial. Muchos interpretaron que me había pasado al PSOE porque entonces el gobernador civil era Tomás Azorín. Deslealtades desde los colaboradores más íntimos hasta los más furibundos con nombres y apellidos de grupos de presión muy potentes que querían el partido para su uso y disfrute. Todos ellos respaldados por un director de periódico al servicio de la extorsión.
El 3 de febrero de 1983 fue nominado candidato a la alcaldía de Almería por Alianza Popular. En la contraportada de La Crónica del domingo 6 de febrero anunció que iba al Ayuntamiento con transparencia y honestidad en la gestión, buscando recuperar la tradicional cordialidad almeriense. Más adelante precisó que aportaría concejales tecnócratas, controlando la hacienda municipal. Con ese mensaje estaba claro que llegaba a pocos. Y por si fuera poco contaba con el apoyo del gobernador civil de UCD, Bances Álvarez. Éste fue criticado por sus compañeros, que trasladaron todo el malestar de las filas centristas a la prensa.
García Lorca perdió las elecciones municipales de 1983 y llegó al ayuntamiento con ánimo constructivo y felicitando al socialista Santiago Martínez Cabrejas por su reelección en el cargo. Pese al revés electoral reordenó el centro derecha y acabó con los ultras más conservadores de una ciudad históricamente anclada en las ideas del periódico falangista Yugo. El famoso congreso de Mojácar fue dominado por los seguidores de García Lorca. El congreso de Mojácar proporcionó un debate entre las personas más reaccionarias que pretendían patrimonializar AP y los que trabajamos por la pervivencia de un partido con amplia base social y democrática. Se impuso este modelo gracias al olfalto de Alberto Ruiz Gallardón, desplazado desde Madrid. Fue la persona que entendió e interpretó el problema y dio su respaldo a Andrés.
Entregado a Almería. Los políticos deben tener el olfato y la cualidad para discernir entre las personas que le rodean. Quién es el inteligente, el mediocre, el honesto o el traidor. Yo siempre he creído que todo el mundo es bueno y un cuarto de siglo después ya no soy tan firme en dicho pensamiento. Fue un hombre ingenuo frente a la derecha dura. Entendí que era necesario adaptar la sociedad y las personas a un nuevo orden moral y político, basado en el respeto a las personas por su condición humana y los principios democráticos·
Su obsesión profesional en la Universidad, desde que abandonó la actividad política dirigente, se basa en la ordenación del territorio. En Almería, comenzó a hacerse de una forma al menos no muy consciente con los planes de regadío de Dalías y Níjar en los años cincuenta, pero sin una idea de concepto y tecnológica de lo que suponía lo que es la ordenación del territorio hoy. Sin embargo, en sus objetivos sí respondía a las formulaciones actuales tales como la mejora de la calidad de vida de los agricultores. Ahí está la tesis del profesor José Rivera que lo confirma. En la actualidad la ordenación del territorio va a remolque de las demandas sociales, dado que el objetivo fundamental de la ordenación del territorio es ir caminando hacía la sostenibilidad, entendiendo como tal la eficiencia productiva, la equidad social y la conservación ambiental. Tema complejo resumido en producir a bajo costo y bien. Y su modelo de futuro para Almería se concreta en mejorar la estructura de su tejido social: Permitiría un mayor nivel de participación en las decisiones políticas y de un mayor nivel de exigencia en las cuestiones que frenan el desarrollo socioeconómico. Para Almería es prioritario llevar a la realidad un sistema intermodal de transportes, acompañado de un centro logístico, con una mejora sustancial de las infraestructuras eléctricas y de telecomunicaciones que permitan afrontar los retos del siglo XXI.
Su conocimiento y especialidad en temas de ordenación del territorio y de medio ambiente le han llevado a actuar en todos los países de Iberoamérica y ha participado en misiones de paz con la Unesco en Palestina para el desarrollo de la enseñanza universitaria. En la actualidad, desde 2003, comparte su trabajo universitario con experiencias en China, aplicando su especialidad. En España dirige y participa en proyectos del Plan Nacional I+D+I, del Ministerio de Ciencia y Tecnología así como otras empresas públicas y privadas. Los estudiantes de la Universidad de Almería lo calificaron como el mejor profesor del curso académico 2003-2004.
Andrés es hoy, sin renunciar a sus arraigadas convicciones, un hombre al servicio de la sociedad plural. El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, lo hizo miembro del Foro Andalucía Siglo XXI, a sabiendas de su militancia política. Aporté al Foro dice García Lorca temas de planificación y cohesión interterritorial. Andalucía todavía tiene problemas de cohesión y vertebración que son consecuencia de unas limitaciones naturales y sociológicas, agravadas por unos déficits de transportes y comunicaciones.
Su capacidad dialogante es aprovechada también como comentarista político de Canal Sur Radio, en los programas de Tom Martín Benítez y con anterioridad en La Mirilla de Miguel Ángel Fernández. También es colaborador de Ideal y La Voz de Almería. Participa con publicaciones de carácter científico y divulgativo. En definitiva, Andrés es un ciudadano que da mucho juego. |
| |
|
|
|
|