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1974 |
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Francisco Solano Márquez |
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Mirando a Portugal |
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Mientras la oposición reclama libertades desde sus catacumbas el presidente Arias Navarro anuncia en febrero ante las Cortes orgánicas un estatuto del derecho de asociación, es decir, más de los mismo, así que nadie se hace ilusiones. Efectivamente, nueve meses más tarde del anuncio, como si de un embarazo se tratara, un decreto-ley aprueba el Estatuto Jurídico del Derecho de Asociación Política, que se ajustará a los principios del Movimiento. ¿Algún ingenuo se había hecho ilusiones? Mientras tanto, el 25 de abril la revolución de los claveles pone los dientes largos a la progresía, que embargada por sana envidia acude en romería a Portugal para contemplar semejante prodigio.
La flebitis del general. El cercano ejemplo portugués siembra la esperanza y cierto grado de optimismo en los amantes de la libertad, que empiezan a moverse desde organizaciones profesionales tan serias como el Ilustre Colegio de Abogados, que, a raíz de la exhortación moral formulada por el Papa Pablo VI con motivo del Año Santo de la Reconciliación, en el sentido de promover entre los Gobiernos un clima de generosidad y renovación que haga posible como primera medida el otorgamiento general de las gracias de indulto y amnistía, acuerda con la unanimidad de su junta de gobierno dirigirse en súplica a los poderes públicos de España, para que, con tal motivo, se prepare y otorgue un amplio y generoso indulto en favor de los presos por delitos comunes, así como una amnistía total para todos los presos por delitos específicamente políticos, medida que, según los abogados, daría paso en los actuales momentos del país a una nueva corriente de comprensión y tolerancia dentro de la justicia, que facilitara el camino ya iniciado hacia una progresiva y definitiva reconciliación nacional.
Al margen de remedos asociacionistas, la política nacional no gana este año para sobresaltos. Primero es la flebitis que sufre en plena canícula el general Franco, que obliga al príncipe Juan Carlos a asumir transitoriamente, y maniatado, la Jefatura del Estado. Y más tarde, por septiembre, el inicio de la crisis del Sáhara, territorio colonial que reclama Marruecos. Por estas mismas fechas también el terrorismo inquieta al moribundo régimen con el brutal atentado de la calle madrileña del Correo, ante las narices de la Dirección General de Seguridad, que se salda con diez muertos y cincuenta heridos. El orden y la paz serán asegurados con firmeza, proclama el Gobierno. El deshielo comercial llega antes que el ideológico, y Galerías Preciados presenta en Córdoba su promoción Países del Este de Europa, incluida Rusia. ¿Será esta la apertura que tanto se reclama?
La Junta Democrática, motor del cambio. Hacia finales de 1974 y a raíz de una visita del abogado Antonio García Trevijano, se constituye en el Círculo Juan XXIII la Junta Democrática, que tiene por objeto reivindicar amnistía, libertades y democracia. Se elige presidente al liberal José Luis Fernández de Castillejo, a la sazón decano del Colegio de Abogados, y forman parte de la misma un grupo de luchadores por la libertad, vinculados principalmente al PCE, como Ernesto Caballero, Carlos Castilla del Pino, José López Gavilán y Filomeno Aparicio; el ideólogo del andalucismo José Aumente; el abogado Rafael Sarazá; los sacerdotes Laureano Mohedano y Francisco Aguilera; y, a diferencia de Madrid, donde el PSOE no participa en la JD, los socialistas Guillermo Galeote, Rafael Vallejo, Joaquín Martínez Bjorkman y Rafael González Barbero, a quien por cierto trata de vetar Vallejo por haber sido expulsado del partido. En torno a la JD se crean sectoriales, y a la de enseñantes aparece ya vinculado Julio Anguita.
Impasible el ademán. La presentación pública de la Junta Democrática se celebra en el Círculo Cultural Juan XXIII, foro de libertad, con participación de Aumente, Castilla, Sarazá y Caballero, que por primera vez habla públicamente como dirigente del PCE, pues pierde el miedo al considerar que ya ha pagado con la cárcel su delito de ser comunista.
La división en el seno de la Junta por razones de estrategia política da lugar a la creación por los socialistas de la Plataforma de Convergencia Democrática, si bien ambas organizaciones clandestinas confluyen más tarde en la llamada Platajunta, cuyo peso político se va debilitando a medida que sus componentes van incorporándose a la vida activa de sus propios partidos, cada vez más emergentes en claro desafío al orden establecido e impuesto. Mientras tanto, como si nada ocurriese claro reflejo de las dos Españas, las autoridades de FET y de las JONS siguen celebrando con rutinaria solemnidad sus conmemoraciones falangistas, una historia que se repite todos los años con precisión cronológica. Como siempre, el calendario se inicia a mediados de mayo, con la conmemoración en el Gran Teatro del discurso pronunciado por José Antonio, y prosigue con las recepciones conmemorativas del 18 de julio y del 1 de octubre; el funeral por los caídos cordobeses en el Valle de los Caídos, el aniversario de la fundación de Falange cuya lección política pronuncia Luis Mardones, futuro dirigente de Coalición Canaria y el aniversario de la muerte de José Antonio.
Y es que hay que mantener prietas las filas. Camisas azules y brazos en alto sostienen un espíritu nostálgico cada vez más resquebrajado; la celebrada parodia del saludo fascista que Carlos Saura introduce en su película La prima Angélica es toda una irónica imagen del apuntalamiento del régimen, que a través de su Consejo Nacional del Movimiento se empeña en prometer la implantación de una democracia integral, aunque, eso sí, desde los fundamentos del sistema. ¿En qué quedamos?
Contra chabolismo, viviendas dignas. Viviendas dignas sigue siendo una aspiración generalizada de los sectores más desfavorecidos de una provincia en la que el chabolismo aún dibuja paisajes tercermundistas. El propio delegado del ramo cifra en 5.876 las viviendas necesarias para erradicar las chabolas, de ellas 3.826 en la capital. Se aprovecha la fecha del 18 de julio para entregar en el polígono del Santuario 559 viviendas sociales promovidas por el Instituto Nacional de la Vivienda y la Obra Sindical del Hogar. Se ultiman las obras de la llamada Ciudad Sanitaria de la Seguridad Social el futuro Hospital Universitario Reina Sofía, con capacidad para 995 plazas, y el ministro correspondiente inaugura el nuevo Palacio de Justicia, que concentra y dignifica Audiencia Provincial y juzgados.
A finales de octubre Rafael Cabello de Alba, abogado del Estado montillano y ex presidente de la Diputación, es nombrado ministro de Hacienda y vicepresidente segundo del Gobierno. Córdoba cuenta así con un nuevo político influyente, después de Solís, para reclamar ayudas del Gobierno, que serán decisivas en asuntos como la nueva Estación y los riegos.
El Iryda lleva la esperanza a la paciente comarca de los Pedroches con un plan de mejora de carreteras, electrificación y abastecimiento de aguas, pero al mismo tiempo, como un jarro de agua fría, Renfe suprime desde abril los trenes de viajeros en la línea Córdoba-Almorchón, que deja más aislado el valle del Guadiato. De nada valen las protestas, dentro de un orden, de unos alcaldes nombrados a dedo.
Renovación monocolor. Con la incorporación de los doce concejales surgidos de las elecciones, imperfectas, de noviembre se constituye a principios de febrero el nuevo Ayuntamiento, a cuyo frente sigue el alcalde Antonio Alarcón, que designa primer teniente de alcalde, responsable de la coordinación y de los servicios municipales, a Juan Martos Reyes, el candidato más votado por los compromisarios en el tercio de entidades. Pero uno de los ediles más eficaces será Luis Felipe Medina, segundo teniente de alcalde y responsable del urbanismo. En un gobierno monocolor, como es propio de la época, cuya norma a la hora de votar es la unanimidad, desafina la oposición en solitario que, como un francotirador, ejerce el concejal (socialista) Rafael González Barbero. Sorprende a muchos observadores que un Ayuntamiento azul encargue al equipo de Ramón Tamames, economista rojo, un informe sobre los problemas de Córdoba y sus soluciones, que guiará muchas de las futuras decisiones del gobierno local.
Entre las primeras iniciativas de la renovada corporación figura una operación de limpieza que devuelva a la ciudad la fama que tuvo en la etapa del alcalde Antonio Cruz Conde. También se recupera la gestión de las lonjas, cuya falta de higiene representa un grave riesgo para la salud de los cordobeses. Y se buscan recursos para financiar la segunda conducción de agua desde el embalse del Guadalmellato con destino al abastecimiento de la ciudad. En medio de gran pompa y solemnidad castrense el Ayuntamiento entrega una bandera al Regimiento Lepanto. Córdoba vivió ayer una jornada patriótica de exaltación al Ejército, titula la prensa. También entrega el Ayuntamiento una corbata a los Alféreces Provisionales y un estandarte a los Antiguos Caballeros Legionarios.
Una bolsa de paro cifrada a principios de verano en 4.913 desempleados, especialmente en la construcción y el campo, no es la mejor garantía de paz social, y eso que la cifra se alivia con la emigración de 900 cordobeses en el transcurso del primer semestre, muchos de ellos mano de obra cualificada procedente, probablemente, de los 25 expedientes de crisis que se registran en el mismo periodo.
El Consejo Provincial de Trabajadores no oculta su preocupación ante el bajo nivel de empleo, la profusión de despidos y al alto contingente de emigración, y así se lo expone su representante al mismísimo ministro de Relaciones Sindicales, a la sazón Enrique García Ramal. Pero no sólo no hay soluciones eficaces, sino que el problema se agrava, hasta el punto que a final del año la cifra de parados rebasa ya los 7.000, de ellos 1.400 en la construcción. Otro frente de tensión laboral es la negociación de convenios colectivos, que moviliza a los trabajadores en defensa de un poder adquisitivo erosionado continuamente por la inflación. Uno de los sectores más calientes es el metal, pero tanto Westinghouse como Secem, firman convenios que tranquilizan, de momento, a sus 2.400 trabajadores, un colectivo muy concienciado por la lucha obrera en el que se forjan los principales dirigentes sindicales. También se firman los convenios de la construcción, que afecta a cerca de 11.400 albañiles, y del comercio, que beneficia a 4.200 dependientes. Los empleados de banca en cambio presionan con paros la negociación de sus mejoras salariales.
Los empresarios, por su parte, se quejan de las tensiones inflacionistas en parte motivadas por la subida de los carburantes y del endurecimiento de la banca para conceder créditos, mientras que los agricultores lloran los desastres originados por una sequía que ni las rogativas resuelven, por lo que las autoridades suplican al Gobierno la declaración de zona catastrófica. Uno de los sectores más enojados con el Gobierno es el de los olivareros, a causa de la intervención del aceite de oliva, que supone una limitación de los precios sin tener en cuenta el incremento de los costos.
El alza del oro, la erosión del poder adquisitivo y las dificultades crediticias desatan la crisis en la joyería, sector que extiende sus talleres por los barrios populares. Los pequeños comerciantes demostraron en 1971 tener visión de futuro y unirse ante la instalación de grandes superficies que se avecinaba, que tanto perjudicaría al comercio tradicional, y así, crearon la tarjeta Creusa, Comerciantes Reunidos de Córdoba, que agrupa ya a un centenar de establecimientos.
Pese a que la Universidad cordobesa cumple dos años y cuenta ya con 7.000 estudiantes su proyección real en la sociedad es aún escasa. Constituye este año su patronato provisional, y propone como presidente del mismo a José Solís, un político influyente cesado en la última remodelación de Gobierno, lo que unido al nombramiento del también cordobés Felipe Lucena Conde como director general de Universidades hace abrigar esperanzas en aspiraciones como la transformación en facultades de los colegios universitarios, que sólo cubren los estudios de primer ciclo.
El Consejo de Ministros satisface en septiembre parte de las expectativas con la creación de las facultades de Ciencias, rama de Químicas, y de Filosofía y Letras, ramas de Geografía e Historia y de Filología. En cambio, queda pendiente la facultad de Derecho, una de las más anheladas, e incluso se anuncia la supresión del colegio universitario, lo que siembra el temor entre su alumnado. En cuanto a instalaciones, las cajas ultiman la construcción de sus modernos colegios mayores, buen ejemplo de colaboración.
Curas desautorizados por su obispo. Sacerdotes progresistas divulgan un escrito bajo el título Una reflexión hecha por un grupo de sacerdotes con ocasión del Año Santo de la Reconciliación, que el obispo José María Cirarda desautoriza por considerarlo peligroso por lo equívoco en algunas cosas y aun erróneo en otras; advierte el prelado que el texto contiene omisiones importantes que dislocan y afirmaciones positivas que distorsionan la figura de Jesús y su misión salvadora, y estima que late un olvido de valores religiosos que no pueden olvidarse cuando se quiere predicar cristianamente la reconciliación. A los cristianos progres sorprende y entristece semejante actitud, que defrauda algunas de las expectativas que el nombramiento del obispo había despertado.
Pocos meses después el obispo tiene un gesto liberal y ecuménico, al autorizar que notables musulmanes, asistentes al I Congreso Islamo-Cristiano que se celebra en Córdoba, celebren su salat u oración del viernes en el mihrab de la antigua Mezquita aljama. Por cierto que el encuentro aprueba la llamada Declaración de Córdoba, en la que se contempla llevar a cabo una cooperación islamo-cristiana para afirmar la fe en Dios y profundizar en los valores religiosos y humanos, aunque, al mismo tiempo, sectores pro palestinos aprovechan el escrito para condenar las agresiones de los ocupantes israelíes.
Se ignora si dos meses más tarde el obispo autoriza a orar en el antiguo mihrab, como así hizo en unión de su séquito, al vicepresidente de Irak, Sadam Hussein, con ocasión de su visita oficial a Córdoba, en cuyo transcurso la Diputación le agasaja con una cena a la que asisten las primeras autoridades y se intercambian regalos.
Llanto por Santa María de Gracia. La demolición del antiguo convento de Santa María de Gracia, fundado a finales del siglo XVI, pone de manifiesto, una vez más, la fuerte colisión de intereses entre los especuladores y los defensores del patrimonio histórico-artístico, que generalmente pierden la batalla. El asunto genera una larga y agria polémica en el diario local, en la que los cómplices de unos especuladores que no dan la cara intentan lapidar a Ana María Vicent Zaragoza, a la sazón consejera provincial de Bellas Artes y directora del Museo Arqueológico, que se acredita como valiente defensora de la Córdoba monumental. Una heroína.
Lo cierto es que la ruina del antiguo convento obliga al Ayuntamiento a cortar al tráfico la calle Santa María de Gracia, pero la proximidad de la Semana Santa presiona la reapertura de la calle que permita el paso de las procesiones, lo que acelera la demolición del monumento, que, ante los hechos consumados de intencionados deterioros, Bellas Artes no tiene más remedio que permitir a condición de preservar claustro y portadas, algo es algo, condición que tampoco se cumplirá totalmente. Son los mismos especuladores sin escrúpulos que escabullen, destruyen o malvenden hallazgos arqueológicos ante el temor de que la autoridad paralice su obra y demore la obtención de beneficios.
Frente a esta grave derrota en la batalla por la conservación del patrimonio se registra un par de hechos positivos, aunque meramente simbólicos por su escasa entidad: la restauración de la crujía lateral de la plaza de Capuchinos cuya ruina ignominiosa afea desde hace meses tan místico espacio y los 13,5 millones de pesetas que la Dirección General de Arquitectura destina a restauraciones en la antigua Mezquita. La cesión al Ministerio de Educación del antiguo palacio de los Marqueses de Benamejí, descrito por Baroja en La feria de los discretos, para Escuela de Artes y Oficios, abriga la esperanza de su recuperación.
Julio Romero rescatado del tópico. El centenario del nacimiento de Julio Romero de Torres alienta un programa conmemorativo cuyas conferencias, exposiciones, libros y artículos de prensa rescatan del tópico y el menosprecio los valores artísticos del pintor. Contribuye especialmente a ello el crítico Francisco Zueras con un libro sobre la vida y la obra de Julio Romero. Pero el hecho más trascendente es sin duda la donación oficial que la familia del pintor hace de la obra reunida en su museo a la ciudad, representada por su Ayuntamiento; tan suprema generosidad se comprende mejor si se tiene en cuenta que la venta de los cuadros, valorados entonces en 400 millones, hubiese redimido a los donantes de la pobreza en que viven. |
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