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1979 |
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Rafael Rodríguez |
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La democracia llega a los ayuntamientos |
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Aprobada la Constitución, 1979 es el año del asentamiento de la democracia real, con nuevas elecciones generales y primeras municipales. Adiós a las cortes constituyentes y, otra vez, victoria de la UCD en España y también repetición del triunfo del PSOE en Málaga, aunque con un inesperado descenso en votos y una explosión de los andalucistas del PSA que, por primera vez en la historia, logran un diputado en Madrid por la provincia malagueña. El pacto de la izquierda arrasa en los primeros ayuntamientos democráticos tras la Guerra Civil. Málaga capital y la diputación tienen alcalde y presidente socialistas. El terrorismo se cobra más víctimas que nunca y, en verano, ETA siembra el terror en la Costa del Sol, con consecuencias negativas directas en el turismo.
Terrorismo, enero negro. El nuevo año arranca con todos los partidos inmersos en una doble carrera hacia las urnas: elecciones generales, el 1 de marzo, y municipales, el 3 de abril. Son dos citas para consolidar la democracia a todos los niveles que tropieza con el mal que azota a la sociedad española: el terrorismo, que alcanza cotas jamás conocidas. Incrementando sus macabros atentados de los últimos meses de 1978, ETA y GRAPO cometen, en enero, más asesinatos que nunca. La situación es tan grave que el ministro de Interior, Rodolfo Martín Villa, afirma en TVE que o acabamos con ETA o ETA acaba con nosotros. La primera víctima mortal del año es, precisamente, un malagueño. El día de año nuevo, Francisco Berlanga Robles, cabo artificiero de la Policía Armada, muere en Pamplona al intentar desactivar un explosivo. Cuatro días después es enterrado en Casarabonela, su pueblo natal. También es asesinado, en Madrid, el magistrado Miguel Cruz Cuenca, presidente de la sala VI del Tribunal Supremo, natural de la localidad cordobesa de Lucena, que durante años había sido juez en Málaga. La macabra lista del mes se completa con las muertes, en el País Vasco y Madrid, de varios guardias civiles uno de ellos de Tarifa (Cádiz), abatido a tiros junto a su novia, del gobernador militar de Madrid, de un comandante del Ejército y del ex alcalde de Echarri-Aranaz (Navarra). En la primera quincena de febrero, justo hasta el inicio de la campaña electoral, los terroristas acaban con las vidas de otros dos guardias civiles, de un teniente coronel de Infantería y del jefe de la policía municipal de Munguía (Vizcaya).
Seriamente preocupados y temerosos por la ola terrorista y su incidencia en la aún frágil democracia, las distintas formaciones políticas se dedican por entero a preparar las elecciones, aparcando durante meses todo lo relacionado con el desarrollo del proceso autonómico andaluz. El 21 de enero acaba el plazo de presentación de candidaturas para los comicios generales. En Málaga concurren 16 listas al Congreso y 13 al Senado. Esta vez, al contrario que en 1977, los partidos van con siglas propias, y no en coaliciones. A las urnas acuden PSOE, UCD, PCE, ORT, Partido Carlista, FE de las JONS (a), OCE-BR, Izquierda Republicana, MCA, PSA, PTA, PCT, PSOE (h), Centro Democrático, Unión Nacional y Unión para la Libertad de Expresión. En total, 160 candidatos a las dos cámaras de los que sólo 15 son mujeres y, de ellas, solo una, Delfina Pastor Castillo, del Partido Carlista, aparece como número uno.
Los grupos mayoritarios optan por la continuidad de sus candidatos de las anteriores generales. El PSOE repite con Rafael Ballesteros, Carlos Sanjuán y Ramón Germinal Bernal Soto, que ya habían sido diputados. Igual hacen la UCD con sus hasta ahora parlamentarios Francisco de la Torre, Ignacio Huelin y José García Pérez; y el PCE, con Tomás García. En el resto, en cambio, sí hay novedades. Por la derecha, Coalición Democrática, con Alianza Popular como principal partido, coloca como número uno al concejal José García Castillo, una vez que los dirigentes locales se niegan en rotundo a que el puesto sea para Manuel Cantarero del Castillo, integrado en AP con su ya desaparecida Reforma Social Española. Unidad Nacional, de la que forman parte Fuerza Nueva y FE de las JONS, se presenta con el abogado Manuel Bocanegra Bocanegra. Por el andalucismo y la izquierda, el PSA, que en enero celebra su segundo congreso nacional y que ahora se llama Partido Socialista de Andalucía-Partido Andaluz, sitúa como cabeza de cartel a Miguel Ángel Arredonda, seguido de Salvador Pérez Bueno y Juan Arillo Ordóñez; y el PTA lleva a Pedro Álvarez, Francisco Vega y Antonio Murcia. En el Senado, sin acuerdo para revalidar la candidatura unitaria de la izquierda, todos optan por candidatos propios. El PSOE incluye de nuevo a Antonio García Duarte, junto a Francisco Román diputado constituyente y Juan Páez Páez-Camino; el PCE presenta al ex socialista Antonio Nadal y al dirigente jornalero Antonio Romero; la UCD repite sólo a Francisco Villodres, que sigue por libre; y el PTA coloca a su responsable político Florián Calvo.
En medio de tanto ajetreo político y del feroz terrorismo, el nuevo año comienza con un notable avance en relación con la salud: el 17 de enero, se realiza por primera vez en Málaga un trasplante de riñón. El trasplantado es Antonio Ángel Fuente, de 32 años; la donante del órgano es su propia hermana, Rosario, de 35. La operación, en el Hospital Carlos Haya, la dirige el doctor José Luis García Calzada, del equipo de Allona Moncada, y es un éxito. También buenas noticias son la colocación de la primera piedra del Hospital Clínico y que, después de un año sin tocar, la Orquesta Sinfónica de Málaga vuelve a sonar. Son hechos aguados por las fuertes lluvias de mediados y final de mes, que provocan nuevas inundaciones aunque no tan graves como las de noviembre último. Entre el 18 y el 19, las precipitaciones dejan en la ciudad casi 155 litros de agua por metro cuadrado. El río Guadalmedina experimenta una enorme crecida. Los nuevos aires de libertad permiten que se consolide un proyecto sólido de carnaval impulsado, desde Radio Popular, por José Manuel Millán Criado, Julián de la Haza y los hermanos Romero. Tras 43 años de silencio, surgen dos murgas: Los Maomas (sin H) y, poco después, Claudio y sus senadores, que nace en la peña Costa del Sol, en el barrio de Huelin. Más tarde, en la peña Los Ángeles, se crea la primera comparsa: Blanca y verde.
Campañas electorales revueltas. Las elecciones generales y las municipales se entrecruzan y se confunden. El inicio de la campaña oficial de las primeras coincide con el cierre del plazo de presentación de listas para la segunda. Diez formaciones optan a formar parte del nuevo Ayuntamiento de la capital. El PSOE presenta como candidato a alcalde a Pedro Aparicio, médico cirujano; la UCD, a Andrés García Maldonado, periodista de Sol de España; el PCE, a Leopoldo del Prado, abogado laboralista; y el PSA, a Rafael García Cervantes, empresario y peñista. La derecha típica/tópica monta una candidatura independiente, que encabeza el médico José Atencia García, ex dirigente de Alianza Popular.
En este contexto, lo más novedoso y singular es, sin duda, la batalla por las peñas, una batalla en la que UCD, PSA y los independientes de Atencia García se vuelcan, porque son colectivos sociales que constituyen un excelente granero de votos. Globalmente, los centristas logran el respaldo de las más pequeñas y serias, los independientes el de las de más señorío fáctico y mayor apego a la Semana Santa y los andalucistas el de las más grandes, populares y que son el sostén de la feria de agosto, formadas en muchos casos por los conocidos como nuevos ricos. Y para obtener el favor de estas entidades, que son las que tienen más arraigo en la ciudad, lo que hacen, sobre todo el PSA, es incluir a peñistas de pro en sus listas. La de los andalucistas es ciertamente llamativa: su candidato a la Alcaldía es Rafael García Cervantes, socio fundador de la Peña El Cenachero; el número tres es Pedro García Barcenas, de El Sombrero; más adelante van José Gallardo Sedeño, de El Bastón; José Gallardo Sedeño, de El Cenachero; Pedro Cisneros Córdoba, de El Chanquete; Manuel Pérez Izquierdo, de Nuevo San Andrés; y Pedro Cordero Barrena, de San Vicente. García Cervantes organiza esos días numerosas comidas y actos político/festivos con directivos y socios.
Significativa es la cena que celebra, en el restaurante Antonio Martín, con representantes de 42 peñas, en su mayoría presidentes, y también un almuerzo, en la Peña El Cenachero su peña, al que invita a representantes de todas las candidaturas que concurren a las elecciones al Ayuntamiento a la cita acuden de todas, menos de la del PSOE. A ello se suma que el candidato de la UCD a la Alcaldía, Andrés García Maldonado, además de periodista y abogado, es ex presidente del Liceo de Málaga-Peña Malaguista y que José Atencia lleva en su lista a José Luque Navajas, presidente de la Peña Juan Breva, la flamenca de postín de siempre.
Generales, un andalucista a Madrid. Presentadas las candidaturas municipales, comienza la campaña oficial de las generales. Y lo hace en un ambiente laboral bastante agitado al coincidir las huelgas y manifestaciones de los trabajadores del sector textil, de empresas como Citesa y Renault y de los hospitales Civil y Carlos Haya, más las concentraciones de los empleados de la banca privada. En el inicio de la carrera electoral, dos candidatos cualificados tienen que soportar las secuelas de accidentes de tráfico: el centrista Ignacio Huelin, que pierde la visión de un ojo, y el andalucista Miguel Ángel Arredonda, que sufre diversas heridas al ser atropellado por un vehículo que se da a la fuga. En cuanto a lemas de reclamo, el PSOE lanza Tu voto es nuestra fuerza; Unión de Centro Democrático, Vota UCD; el PSA, Andaluz, vota por tu tierra; y Coalición Democrática, Con el centro derecha equilibrarás el poder. El candidato Villodres, que se gasta su buen dinero, utiliza el eslogan Villodres sigue en la lista el último, por Málaga el primero.
El 17 de febrero, primer domingo de campaña, hay atasco de pesos pesados nacionales en los mítines. El PSOE llena la plaza de toros de La Malagueta con Felipe González; el PCE que acaba de padecer los abandonos de Rosario Peral, candidata al Congreso, y José Luis García Arboleya, candidato al Ayuntamiento trae al polideportivo de Guadaljaire a Santiago Carrillo y Marcelino Camacho, que aprovecha la visita para participar en otros actos en Campillos, Archidona, Humilladero y Casabermeja; y la UCD cuenta con el ministro Manuel Clavero Arévalo en Antequera y Ronda, donde arropa a los principales líderes provinciales. Días después, el protagonista es Fraga, en el Conservatorio de El Ejido. Varias sedes del PCE, como la de la Cruz del Humilladero, son asaltadas por ultraderechistas; y Primitivo de la Quintana, quien con su MSA se había integrado en el PSOE, es expulsado de las filas socialistas.
El 1 de marzo, jueves, es uno de los días más fríos del año. Nieva en algunos pueblos de la provincia y los malagueños acuden a votar con abrigos, bufandas e, incluso, con la gripe a cuestas. Al final de la jornada, la sorpresa: el PSA, contra todo pronóstico, logra un diputado por Málaga. Los andalucistas colocan a Miguel Ángel Arredonda en el Congreso. Los socialistas vuelven a ganar, pero bajan y pierden un escaño el del PSA. Con una abstención del 35,81%, la más alta de Andalucía, las urnas arrojan este resultado: PSOE, 148.614 votos (36%); UCD, 119.486 (28,95%); PCE, 52.688 (12,76%); PSA-PA, 50.604 (12,60%); CD, 16.661 (4,03%); UN, 7.332 (1,77%); PTA, 6.357 (1,54%); PSOE (h), 4.911 (1,19%). El gran salto, y con diferencia, lo dan los andalucistas, que doblan ampliamente su respaldo electoral de 1977 y que superan en la capital al PCE. Centristas y comunistas suben algo y los socialistas pierden casi 16.500 votos. El descalabro lo sufre la derecha. Coalición Democrática no suma ni la mitad de lo que Alianza Popular alcanzó en solitario en los anteriores comicios. De los ocho diputados malagueños, tres son para PSOE y UCD y uno para PCE y PSA; siete repiten y solo Arredonda es novato. De los cuatro senadores, tres son socialistas y el cuarto vuelve a ser Villodres. En Andalucía, la UCD logra 24 diputados; el PSOE, 23; el PCE, 7; y el PSA, 5.
En este mes de marzo, en plena resaca de las generales y a la espera de las municipales, los jugadores del Málaga, como el resto de futbolistas españoles, protagonizan una huelga histórica en demanda de un proyecto de ordenanza laboral para los profesionales del fútbol y se niegan a disputar el partido de liga que les corresponde en Jaén. El boxeador malagueño Heredia III, campeón de España del peso ligero, se proclama campeón de Europa de los superligeros al ganar a los puntos a Chino Sánchez, en un combate celebrado en la plaza de toros. Se pone en marcha el servicio de Radio Taxi y Luis Merino es objeto de comidas de homenaje ante su inminente salida de la Alcaldía. Pero, para homenaje masivo, el que todos los sectores de peso de la ciudad le dan, en el Club Mediterráneo, al poeta y escritor Manuel Alcántara coincidiendo con el expediente iniciado por el Ayuntamiento para nombrarle hijo predilecto de Málaga. No obstante, la atracción popular se llama John Amos (Kunta Kinte), el protagonista principal de la serie televisiva Raíces, quien, en olor de multitud, pasa unas vacaciones en Cabopino, en Marbella, localidad a la que también llega Alain Delon. En la televisión, los malagueños están enganchados, además de a Raíces, a programas como Vacaciones en el mar, Los Ropers, Fantástico, El hombre y la tierra y al retorno de Pippi, sin olvidar La Clave, de José Luis Balbín, en la segunda cadena, seguida por un público bastante más ideologizado.
La Izquierda pacta los Ayuntamientos. Sin tiempo para el descanso, llegan las municipales. En las 99 localidades de la provincia hay que elegir a 1.117 concejales. En la capital, la mayoría de los mensajes electorales prometen una ciudad distinta con el primer Ayuntamiento democrático. El PSOE lleva como lemas Tu ciudad necesita alcalde socialista y Para cambiar tu ciudad, vota PSOE; la UCD, Un alcalde UCD para una ciudad mejor; el PSA insiste en Andaluz, vota por tu pueblo y en Ahora, andalucistas al Ayuntamiento; y los independientes, Vota Málaga, vota candidatura independiente. Centristas e independientes son quienes más dinero gastan en publicidad. La UCD ameniza sus actos con grupos y cantantes de la tierra, como Yunque, José María Alonso, Antonio de Canillas y Pepe de la Isla, además de Lauren Postigo. El socialista Aparicio defiende la necesidad de obtener mayoría absoluta y el candidato del PTA, Florian Calvo, es el primero que propone apoyar como alcalde al más votado de entre los partidos de izquierda. Al margen de la campaña, Fernando Ramírez Sánchez, cabo de la Policía Nacional y natural de Jimera de Líbar, muere durante un atraco en Barcelona. Ronda inaugura su nuevo Ayuntamiento, Adolfo Suárez es, otra vez, elegido presidente del Gobierno y los Reyes se reúnen, en Marbella, con el príncipe Fahd, el heredero de Arabia Saudita.
Y, definitivamente, el 3 de abril, martes, la democracia llega también a los ayuntamientos. En Málaga capital, con una abstención muy alta, el PSOE gana, pero no alcanza la mayoría absoluta deseada por su candidato. De los 29 concejales, el PSOE consigue 11; UCD y PCE, siete cada uno; y el PSA, cuatro. El resto, con los independientes y el PTA a la cabeza, no logra representación. Todos los partidos pierden votos respecto a las generales del mes anterior, excepto el PCE que se queda a solo 600 sufragios de convertirse en la segunda fuerza de la ciudad. El pacto de la izquierda funciona, al igual que en toda la provincia, y Pedro Aparicio se convierte en el nuevo alcalde, gracias al apoyo de comunistas y andalucistas, que formarán parte de su futuro gobierno municipal. Además de Aparicio, pesos pesados de esta primera corporación local democrática tras la Guerra Civil son José Asenjo y Francisco Oliva, del PSOE; Leopoldo del Prado y Luis Asenjo, del PCE; Rafael García Cervantes y Francisco Sánchez Passo-Pargas, del PSA; y, desde la oposición centrista, Andrés García Maldonado y Adolfo Crespo.
En la provincia, la UCD es el partido más votado en 34 de los 98 municipios, con mayoría absoluta en 25. En casi todos los casos se trata de localidades pequeñas, que son las únicas en las que alcanza las alcaldías ya que en las otras se lo impiden los acuerdos entre PSOE y PCE, y también el PSA. Los socialistas ganan en 28, con mayoría absoluta en 17. Además de la capital, el PSOE se hace con ciudades importantes como Marbella, Fuengirola, Vélez-Málaga y Mijas. El PCE es la primera fuerza en 14, entre ellas, Casares, pueblo natal de Blas Infante, Cártama y Pizarra, y obtiene cinco mayorías absolutas. Los andalucistas del PSA, pese a la euforia de los cinco diputados en Madrid en las generales de marzo, sólo son primeros en cuatro municipios, con Archidona y Coín como los más llamativos. Los independientes se alzan con la victoria en 16, con poblaciones significativas como Antequera, Benalmádena y Rincón de la Victoria, y suman 10 mayorías absolutas. La derecha de Coalición Democrática se da el batacazo y sus resultados son tan malos que únicamente logra cinco concejales en toda la provincia. 12 ediles consigue el Partido del Trabajo de Andalucía, que contabiliza su mayor éxito en Estepona, donde Antonio Murcia se sitúa al frente de la única alcaldía malagueña del PTA. Alcaldes destacados son los independientes José María González, en Antequera, y Enrique Bolín, en Benalmádena; el andalucista Juan Harillo, en Ronda; el sacerdote comunista José Escalona, en Cártama, y el también comunista Juan Sánchez, en Casares. A finales de mes se constituye la primera Diputación Provincial democrática, con 12 representantes de la UCD, 11 del PSOE y cuatro del PCE. Se mantiene el pacto de la izquierda y el socialista y abogado Enrique Linde Cirujano es elegido presidente. Vicepresidente primero es Francisco Vázquez Sell (PCE); vicepresidente segundo, Salvador Domínguez Martín (PSOE); y vicepresidente tercero, Luis Plaza Escudero (UCD).
Tras la doble cita electoral, hay marejada interna en algunos partidos. La más gorda, y con diferencia, es la renuncia de Felipe González a seguir como secretario general del PSOE una vez que el XXVIII congreso de los socialistas rechaza sus tesis para que el partido abandone el marxismo. Provisionalmente, una gestora asume la dirección. La integran cinco dirigentes, entre ellos el malagueño Antonio García Duarte. También hay cambios éstos definitivos en la UCD de Andalucía. Manuel Clavero, antes ministro para las Regiones y ahora ministro de Cultura en el nuevo Gobierno de Suárez tras los recientes comicios generales, es elegido presidente de los centristas andaluces, y Francisco de la Torre, secretario. La decisión la toma el comité ejecutivo regional en una reunión extraordinaria que celebra en Torremolinos, con asistencia, entre otros, de los presidentes del Congreso y Senado. El parlamentario granadino Arturo Moya, que inicialmente también opta a la presidencia, retira su candidatura, lo que anima al diputado malagueño José García Pérez a presentar de manera testimonial la suya, que al final sólo logra cuatro votos frente a los 41 de Clavero. En un terreno más doméstico, el PTA cambia de secretario provincial Francisco González Fajardo sustituye a Dimas Gallego, y el profesor y dirigente comunista universitario Andrés Martínez Lorca se marcha del PCE.
Paralelamente, la Diputación y los ayuntamientos democráticos dan sus primeros pasos. El de Málaga, en su segundo pleno, aprueba restituir o cambiar los nombres de importantes calles, plazas y avenidas. La Plaza de José Antonio recupera su denominación de Plaza de la Constitución, la de Queipo de Llano el de Plaza de la Marina, la avenida del Generalísimo el de Alameda y su prolongación pasa a llamarse avenida de Andalucía; la calle Falange es ahora calle Libertad y otras, con denominaciones exclusivas del franquismo, son bautizadas con nombres de relevantes poetas: Federico García Lorca, Emilio Prados, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Jorge Guillén. Por primera vez, un comunista, aunque accidentalmente, es alcalde de Málaga: Leopoldo del Prado, primer teniente de alcalde, sustituye a Pedro Aparicio durante un viaje. En estos días, Jorge Guillén es hospitalizado en la clínica del doctor Gálvez, poco antes de desplazarse a Estados Unidos para reencontrarse con sus hijos; el cura obrero Laurentino Heras publica otro libro de poemas, Tal y tal (poemas sueltos); el diputado socialista Carlos Sanjuán pregunta al Gobierno por las medidas que piensa adoptar para terminar con La Rápida, la rifa clandestina que tanto eco popular tiene; y los responsables y vendedores de la ONCE respaldan esta iniciativa con una manifestación contra los sorteos ilegales. Llega El Corte Inglés. Todo ello coincide con una conflictividad laboral extrema. La huelga de más trascendencia es la de la hostelería de la Costa del Sol, entre el 8 y el 25 de abril, en plena Semana Santa, que afecta de lleno al turismo. A causa del paro, cientos de trabajadores son despedidos o suspendidos temporalmente de empleo y sueldo, medidas que luego les serán retiradas a la mayoría. Los empresarios hablan de pérdidas de casi 2.000 millones de pesetas. Otra huelga de gran incidencia es la de los empleados de la empresa de autobuses Portillo, que se prolonga durante 53 días de abril y mayo. También paran los trabajadores de la recogida de basuras, con 1.500 toneladas de desperdicios acumuladas en las calles, y los de artes gráficas, transporte de mercancías, empresa Bimbo y los catedráticos de instituto.
En lo económico se producen varios acontecimientos de gran trascendencia. El mayor de todos, por su calado social y popular, es la llegada de El Corte Inglés. Su inauguración tiene lugar el 26 de mayo, el mismo día del brutal atentado terrorista de la cafetería California de Madrid, con ocho muertos. A las diez de la mañana, cientos de personas se apelotonan a sus puertas para ser los primeros en contemplar la gran novedad. El pequeño y mediano comercio tradicional protesta, porque teme ir a la ruina. Los comerciantes más emprendedores, en cambio, asumen el reto y la competencia y abren tiendas en las proximidades del nuevo gran establecimiento, que tiene 65.000 metros cuadrados y da empleo a 800 malagueños. Poco antes, Cortefiel también se instala en Málaga. Otro hecho relevante es la creación de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA). En enero, en Antequera, un grupo de empresarios constituye una comisión gestora que preside Manuel Martín Almendro, que lo es a su vez de la Confederación Empresarial Malagueña. Siete meses después, en Torremolinos, dan el paso definitivo y celebran la asamblea constituyente de la patronal andaluza, en la que Martín Almendro es ratificado presidente por aclamación. La de la construcción (FADECO), la de panaderías y la agraria (ASAJA) son las primeras asociaciones que se incorporan a la CEA que, en sus primeros años, mantendrá una actitud de permanente hostilidad y enfrentamiento con el Gobierno andaluz. De por medio, abre el segundo casino de juego de la Costa del Sol, el de Torrequebrada, en Benalmádena; se coloca la primera piedra del puerto La Duquesa, en Manilva, con la previsión de invertir 1.200 millones de pesetas y crear 500 puestos de trabajo; y el Consejo de Ministros aprueba la construcción de la presa de El Limosnero.
El deporte igualmente vive unos momentos intensos. Félix Gancedo, ocho veces campeón de España de vela, y María Victoria Molina, jugadora internacional de voleibol, son elegidos mejores deportistas malagueños del año. Heredia III pierde por KO técnico en el tercer asalto ante Kimpuani y dice adiós a su efímero título de campeón de Europa de boxeo del peso superligero. La ciudad aspira a ser una de las sedes del campeonato mundial de fútbol de 1982 y amenaza con formar el taco si no lo es, por lo que se planifican las primeras movilizaciones populares. La gran alegría la aporta el Málaga que, de la mano de Viberti y Kalmar, logra el ascenso a Primera División en la última jornada de liga, en la que se impone al Deportivo de la Coruña por tres goles a cero. La celebración por el salto de categoría se funde con la manifestación que ese mismo día recorre la ciudad, desde la Plaza de la Constitución hasta el Ayuntamiento, para reivindicar la sede del mundial. La buena noticia, al fin, llega el 17 de julio. Ese día se aprueba que Málaga será uno de los escenarios mundialistas y que tres partidos de la primera fase se disputarán en La Rosaleda. La presión ha valido. Además, la temporada es de pleno para el fútbol andaluz: Almería y Betis también suben a Primera.
Mientras, el camino hacia la Autonomía sigue. El socialista Rafael Escuredo, hasta ahora consejero de Obras Públicas y diputado por Sevilla en el Congreso, sustituye en la presidencia de la Junta de Andalucía a su compañero Plácido Fernández Viagas, que dimite, y en el nuevo Gobierno preautonómico hay dos representantes de Málaga: el comunista Tomás García, que continúa al frente de la Consejería de Industria; y el andalucista Miguel Ángel Arredonda, como consejero de Medio Ambiente. También siguen las movilizaciones en la calle. El 20 de junio, CC OO y UGT organizan una protesta contra el paro y reúnen en la Plaza de Arriola a 5.000 trabajadores, en su mayoría jornaleros llegados de distintos pueblos de la provincia en 45 autocares. Seis días después, la Federación de Asociaciones de Vecinos, aunque con escasa respuesta popular, protagoniza una manifestación en demanda de viviendas sociales.
La Costa del Sol, objetivo de ETA. A finales de junio todo pasa a un segundo plano ante el terrorismo etarra. ETA político-militar desarrolla una intensa campaña contra el turismo y coloca bombas en numerosos municipios de la Costa del Sol occidental que siembran el pánico en el sector. El primer artefacto explosiona el 28 de junio en Fuengirola. A partir de ese día no hay tregua. En Torremolinos, entre La Nogalera y el Bajondillo, la policía desactiva un explosivo de entre 15 y 20 kilos de amonal. Las falsas alarmas se suceden y, como medida preventiva, hoteles, establecimientos y edificios públicos son desalojados. El 29 de junio la localidad más afectada es Marbella. Una bomba explota en la playa, frente al edificio Mediterráneo; otra lo hace, a 200 metros de la anterior, junto a una palmera en el Club Marítimo; y una tercera es explosionada por los artificieros ante el Sport Club. Al día siguiente, un artefacto estalla en la playa de la Torre del Duque y causa heridas a dos turistas belgas. El 4 de julio las explosiones se producen en el hotel Las Pirámides, de Fuengirola, y en el Parador de Torremolinos. En el Palacio de Congresos de esta misma localidad la policía desactiva otra bomba. Las alarmas se disparan en el sector turístico y los empresarios aseguran que la ocupación y las reservas han caído en picado y que se avecina una importante crisis. En defensa de sus puestos de trabajo, los empleados de la hostelería se rebelan y forman por su cuenta grupos de vigilancia en los hoteles para evitar la actuación de los terroristas. El 14 de julio, ETA p-m anuncia que suspende su lucha contra el turismo. Y, en efecto, desde entonces no se registran más atentados en la zona.
También en julio, los malagueños quedan impactados por un sobrecogedor suceso: dos jóvenes aparecen asesinadas en la carretera que va de Colmenar a Casabermeja. En lo económico, el nuevo presidente de Intelhorce, Enrique Moya, presenta las cuentas de la empresa del ejercicio anterior: 1.000 millones de pesetas de pérdidas en 1978. Sin embargo, pese a ese desolador balance, insiste en un mensaje de optimismo y habla de relanzar la factoría y de hacerla rentable. El alcalde de Málaga, Pedro Aparicio, aún aterrizando en el cargo, abre un frente político y judicial contra Focsa, la empresa concesionaria del servicio de recogida de basuras y limpieza de la ciudad, a la que acusa de fraude por engordar en varios cientos de millones de pesetas el dinero que el Ayuntamiento le debe. El mes cierra con relevo en el Gobierno Civil de Málaga. Para ocupar el cargo es nombrado José Estévez Méndez, un canario que hasta entonces era gobernador civil de Valladolid y que reemplaza a Rafael Hurtado Ortega, quien ha permanecido en el puesto poco más de un año.
Los Ayuntamientos, por la autonomía plena. Pese al calor del verano, no hay vacaciones políticas y julio y agosto son meses de un intenso trabajo hacia el futuro de la autonomía andaluza. El mismo día que la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados aprueba el estatuto vasco una ponencia de parlamentarios andaluces comienzan a redactar, en la localidad sevillana de Carmona, el estatuto de autonomía para Andalucía. El Ayuntamiento de Málaga, al igual que los de las otras siete capitales andaluzas, aprueba, por unanimidad, la iniciativa de la Junta de que Andalucía acceda a la Autonomía plena por la vía del artículo 151 de la Constitución española. Los cuatro grupos, incluido el de la UCD, respaldan con verdadero entusiasmo el camino elegido. Durante el pleno extraordinario, el grito de Viva Andalucía libre es varias veces coreado y aplaudido. Incluso, entre el desconcierto de la mayoría de los miembros de la corporación, el portavoz andalucista, Rafael García Cervantes, pide un minuto de silencio en memoria de Blas Infante, que es secundado por los cuatro concejales del PSA y por parte del público presente.
El presidente Rafael Escuredo intensifica su ofensiva para que los ayuntamientos andaluces se sumen a la demanda de la Junta de arrancar del Gobierno central la mayor autonomía posible y, el 9 y el 10 de agosto, visita varias localidades de la provincia y preside plenos municipales en Colmenar, Torrox, Alhaurín de la Torre, Ronda y Estepona. Al día siguiente también participa, en Casares, pueblo natal de Blas Infante, en el acto de recuerdo al padre de la patria andaluza en un nuevo aniversario de su muerte. Paralelamente, la ponencia encargada de redactar el estatuto sigue a buen ritmo con sus trabajos en los que topan con un gran escollo: cómo definir a Andalucía. Al final, después de muchas divisiones y tensiones, los ponentes optan por tirar por la calle de en medio: ni nacionalidad ni región, Comunidad Autónoma. En ese momento, mediados de agosto, ya más del 75% de los ayuntamientos de la provincia malagueña han ratificado en plenos extraordinarios que Andalucía tenga la Autonomía del 151.
Superada la psicosis de miedo creada por las bombas de ETA p-m, la Costa del Sol recupera su fuerza turística sobre todo Marbella y vuelve a ser cita obligada de famosos e importantes. Aquí llegan, entre otros muchos, la princesa Margarita de Inglaterra, la reina Fabiola de Bélgica, las actrices Gina Lollobrigida y Victoria Abril, los cantantes Albano y Romina Power y un habitual de la zona como don Juan de Borbón, conde de Barcelona. En lo más cercano, el Ayuntamiento atiende una de las viejas reivindicaciones vecinales y aprueba en pleno el plan de remodelación del barrio de La Trinidad, cuyo proyecto sale a información pública; el Hospital Civil inaugura una planta de energía solar, considerada por todos como una auténtica innovación nacional en el ámbito sanitario; y Viberti y Kalmar son inhabilitados por el Colegio Andaluz de Entrenadores para ejercer como técnicos, aunque semanas después la severa sanción es suavizada, en especial en el caso del veterano preparador húngaro, y ambos podrán seguir en el Málaga.
Ronda, no a la Legión. Los habitantes de Ronda no quieren tener a los legionarios como vecinos y varios colectivos de la localidad se movilizan. El Ayuntamiento de la ciudad del tajo, con su alcalde al frente, el andalucista Juan Harillo, también se opone a que allí se instale la Legión, tal y como pretende el Gobierno. En un pleno extraordinario, los 13 concejales andalucistas, socialistas y comunistas expresan su rechazo a los planes del Ejecutivo de la Nación, que sí son respaldados por los ocho ediles de la UCD. La negativa de Ronda provoca un evidente y público malestar en el ámbito militar y se suceden los pronunciamientos de altos mandos del Ejército criticando la postura del municipio y en defensa de la historia y del papel presente y futuro de la Legión. Ante esta negativa, el Ayuntamiento gaditano de Tarifa, en cambio, se apresura a pedir para sí los legionarios.
Un año más, la lluvia hace estragos. Casi al final del verano, el 15 de septiembre, una espectacular tormenta de pedrisco provoca graves daños en localidades como Estepona, Manilva, Casares y Marbella. Solo 24 horas después, una primera estimación apunta a pérdidas por valor de 1.000 millones de pesetas, sobre todo en la agricultura. Dos días más tarde la cifra se eleva ya a varios miles de millones. En octubre, los días 20 y 21, nuevas trombas de agua y nuevas inundaciones. Esta vez afectan, sobre todo, a los municipios del Valle del Guadalhorce, Ronda y Antequera. La Diputación, tras una reunión de urgencia con los alcaldes de las poblaciones más castigadas, pide al Gobierno central la declaración de zona catastrófica.
Entre tanta agua, se constituye el Consejo Municipal de la Juventud, del que forman parte 18 organizaciones políticas, sociales y vecinales. Se recrudece el enfrentamiento entre la empresa Focsa y el Ayuntamiento, en especial con el alcalde, con anuncio de una querella judicial por parte de la concesionaria del servicio de limpieza y con nueva huelga de los trabajadores, porque no cobran. Fallece en la capital Albih Karpowicz, un súbdito canadiense, de 72 años, famoso y conocido gánster de los años treinta, miembro de la banda de Al Capone. Torremolinos es escenario de la III reunión de la asamblea general de la Organización Mundial de Turismo, lo que le supone una buena publicidad internacional. Sanidad confirma que en la provincia hay 16 enfermos de cólera, aunque el sindicato CGT insiste en que son muchos más. Se desata la polémica por la puesta en marcha de la Facultad de Derecho. Y Luis Merino y Francisco Villodres se pelean por la presidencia de la UCD en Málaga que, finalmente, es para el primero. El partido queda dividido en dos sectores abiertamente enfrentados: los diputados De la Torre Prados y Huelin Vallejo apoyan a Merino y el parlamentario García Pérez y el ala más progresista a Villodres.
Trabas al referéndum. A primeros de octubre, los malagueños conocen que ya hay una firme y pública decisión para acudir a las urnas y decir qué Autonomía quieren. El pleno de la Junta de Andalucía, reunido en Almería, acuerda que el referéndum de ratificación de la vía autonómica se celebre el 28 de febrero del próximo año. Ahora sólo falta que el Gobierno central cumpla el trámite de dar el visto bueno a la citada fecha. No obstante, todos recelan que sea así, ya que el Ejecutivo de la UCD comienza a dar síntomas de que está por frenar el proceso andaluz y reconducirlo por otro camino. Las alarmas se disparan a primeros de noviembre cuando el ministro de Administraciones Territoriales, el sevillano Antonio Fontán, habla de una posible demora en la convocatoria del referéndum. El presidente Escuredo se planta, el PCA dice que es algo inadmisible y el PSA, que culpa de la situación a las formaciones centralistas, convoca a los partidos a suscribir un pacto para mantener el calendario y pretende que el 2 de diciembre, fijado como Día de Andalucía de este año, sea una jornada de movilización general. Las cosas llegan a tal punto que Felipe González pide una reunión a Adolfo Suárez, quien le recibe y se compromete a respetar que el referéndum andaluz sea el 28 de febrero.
Al margen de la pelea por la Autonomía, un marinero muere y varios resultan heridos al chocar dos barcos frente a la costa de Málaga, por culpa de la niebla. La crisis económica obliga a cerrar la tradicional fábrica de manufacturas Los Guindos y sus 46 trabajadores van al paro. El Consejo de Ministros aprueba la creación de la Facultad de Derecho. El Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo paraliza las obras de Mercamálaga, porque se está construyendo en un terreno no urbanizable para uso industrial. Y, en el Palacio de Congresos de Torremolinos, Manuel Clavero y Francisco de la Torres son reelegidos presidente y secretario general de la UCD en Andalucía.
Se aproxima el 2 de diciembre, domingo, Día de Andalucía, y los partidos se vuelcan en los preparativos de la manifestación prevista entre la Plaza de la Merced y el Ayuntamiento. Sin embargo, la ultraderecha se afana en romper la nueva convocatoria por la Autonomía. La víspera de los referéndums de los estatutos vasco y catalán, miembros de Fuerza Nueva protagonizan una manifestación ilegal que concluye con ataques a las sedes del PSA, CC OO y UGT. Varios militantes del PSA son agredidos y otro del PCE, Juan García Chacón, recibe una brutal paliza cuando iba en una moto portando una bandera de Andalucía. Los dirigentes de todos los partidos parlamentarios piden al gobernador civil el inmediato cierre de los locales de Fuerza Nueva y la detención de los agresores. En este ambiente, 30.000 malagueños, según la Policía Municipal, una participación superior a la prevista por los organizadores, se manifiestan en el día de la comunidad, tras una gran pancarta en la que se lee Andalucía por sí, para España y la humanidad.
Son días de gran agitación estudiantil, tanto de universitarios como de alumnos de bachillerato, que rechazan la política educativa de la UCD. Las manifestaciones son diarias. La mayoría acaba en enfrentamientos entre policías y estudiantes. En una de ellas hay varios detenidos, algunos de los cuales ingresan en prisión. Cinco compañeros inician una huelga de hambre en la catedral exigiendo su puesta en libertad. Tras la presión social y la mediación de partidos y sindicatos, los estudiantes abandonan la cárcel días después. El ministro de Educación, Manuel Otero Novas, en una visita a Málaga, insiste en que no hay motivos para el clima de tensión generado.
A mediados de diciembre, en presencia de Santiago Carrillo, los comunistas andaluces se reúnen en el Palacio de Congresos de Torremolinos y constituyen el Partido Comunista de Andalucía (PCA). El lema elegido es PCA, para la autonomía y el socialismo. El sevillano Fernando Soto es elegido primer secretario general. Ese mismo fin de semana, en partido de liga, el Málaga recibe al Real Madrid en La Rosaleda con un récord de recaudación: casi 19 millones de pesetas. El MOPU y el Ayuntamiento firman un convenio para llevar adelante el plan de remodelación de La Trinidad y también se llega a un acuerdo para que las obras de construcción de Merca Málaga sigan adelante. La anécdota la padece Eleuterio Sánchez, El Lute, quien viene a Málaga para firmar ejemplares de su libro Mañana seré libre y ve cómo su acompañante es víctima del robo de su bolso.
Caso Caparrós, archivado por falta de pruebas. Y justo dos años después de los graves sucesos del Día de Andalucía de 1977, el magistrado Mariano Fernández Ballesta decide dar carpetazo al sumario judicial seguido por la muerte de José Manuel García Caparrós. El juez, como la mayoría temía y ante la indignación de todos, resuelve archivar el expediente sumarial 161/77, según indica, por falta de pruebas y por ausencia de claridad en los hechos. Aunque el sumario es hasta entonces secreto, trasciende que al menos siete policías habían declarado ante Fernández Ballesta que aquel día habían hecho uso de sus armas reglamentarias. El abogado Alfredo Martínez Robles, que ejerce la acusación particular, anuncia que recurrirá la decisión ante todas las instancias judiciales que sean necesarias.
El año se cierra con varios asesinatos y muertes violentas, en la capital, Torremolinos y Mijas. En este último municipio, un hombre mata, de dos disparos de escopeta, a su mujer, de 19 años, de la que llevaba separado varios meses y con la que tenía una pequeña de tres años. Y en Coín, en el Llano de la Feria, como consecuencia de un incendio, dos niñas, de cinco y dos años, mueren carbonizadas en el interior de una roulotte. |
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