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1980 |
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Miguel Ángel Blanco |
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Andaluces para el cambio |
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Es el tiempo para decidir la identidad almeriense. 1980 es eso y más cosas. Es el tiempo en que unas elecciones parciales al Senado dan el vuelco político a la provincia, que empieza bajo la hegemonía centrista, con UCD situada en Almería como su territorio frente al socialismo establecido en el resto de Andalucía. Y Almería termina el año siendo socialista. El PSOE cierra así en Almería su círculo andaluz y se dispone a esperar lo que ya es un claro presagio de lo que se avecina: entrar en la Moncloa con Felipe González. 1982 se acerca como la rúbrica del gran cambio iniciado en Almería. Y para llegar ahí es necesario, previamente, establecer los rasgos del nuevo orden territorial, configurar un equilibrado Estado de las Autonomías. Andalucía será determinante. Precisamente, por eso, por su aparente debilidad, por sus aislamientos, por el síndrome de periferia, Almería es el revulsivo para que Andalucía reafirme su identidad sin fisuras.
Almerienses asesinados por ETA. 1980 es un tiempo para otros cambios. Reagan llega a la presidencia de los Estados Unidos. En portadas de la prensa se destaca: «China cree inevitable la III Guerra Mundial», en un año en que los soviéticos invaden Afganistán y en Irán se mantiene la crisis interna con Jomeini, que desembocará en la guerra con Irak y se ponen las bases para todo lo que vendrá después, en el siglo XXI. La revista británica The Economist propone al rey Juan Carlos para el Premio Nobel de la Paz. Es el tiempo del encierro indígena en la embajada española de El Salvador que desemboca en el asalto por los militares y el asesinato de los ocupantes. Se ha convertido en uno de los símbolos de la justicia sin fronteras, que se reabrirá en 2005. Monseñor Romero, otro símbolo de la Teología de la Liberación, es asesinado oficiando misa en El Salvador.
En España, el Consejo de ministros, a principios de agosto, toma una decisión que es portada de la prensa el 2 de agosto: «Sube el pan». El gobierno de UCD anuncia el proyecto de Ley de Medio Ambiente, un concepto que está modificando poco a poco los criterios de la gestión política en todos los órdenes. Se celebra el juicio por los asesinatos del despacho de abogados laboralistas de Atocha en Madrid. Los principales autores, Fernández Cerrá y García Juliá, que fueron detenidos en Almería, son condenados a 193 años. No hay amnistía para ellos, como se especula. Que la incertidumbre está en el aire todavía se constata con la conspiración militar de Operación Galaxia. Apenas trasciende el tema a la prensa. Desde los sectores ultras se presenta como una charla de cafetería. El teniente coronel Tejero y el comandante Ynestrillas son condenados a unos meses en juicio militar, lo que provoca estupor. Los condenados celebran la sentencia con champán. Unos meses después, el teniente general Gabeiras declararía en Melilla: Nadie debe pensar en nosotros, los militares, como un peligro para la libertad. Es el año de abundante sangre derramada por el terrorismo de ETA, que también realiza una campaña de bombas en Andalucía. Tres almerienses, entre las víctimas: el guardia civil José Martínez Pérez (Oria), el marmolista José Antonio Quiles (Albox) y el policía nacional, José Manuel Rodríguez Fontana, del barrio de La Chanca, ex-militante de Comisiones Obreras. Regresan a su tierra para ser enterrados. Los montañeros Joaquín Montesinos y José Manuel Borbalán son víctimas del Mont-Blanc. Otra dimensión de la memoria está en las desapariciones del año: Jean-Paul Sartre, Alfred Hitchcock, Tito, John Lennon, Peter Sellers, Joaquín Garrigues Walker, Pepe de la Matrona y Félix Rodríguez de la Fuente.
En la frontera. Después del 28-F se registran pintadas contra Almería en algunas carreteras de Andalucía. Llama la atención una situada en el límite de las provincias de Granada y Almería: Aquí termina Andalucía. El almeriense ha vivido durante décadas con la conciencia de que Almería está lejos de todo. El sentido fronterizo, de periferia, marginal junto al paso de la historia, marca la formas de ser, el sentir almeriense, plural y diverso, en el interior y en la costa de Almería. Y todo eso se proyecta ante la convocatoria del referéndum, una propuesta que, como hoy día con el sentido de Europa unida, se mide casi exclusivamente por razones económicas. El reto de participación más difícil es superar el 50%. No importa una mayoría simple. Las miradas se concentran en Almería en plena Transición, un territorio dominado políticamente por la Unión de Centro Democrático (UCD), la única provincia andaluza donde la izquierda no tiene la hegemonía. Esta situación convierte el referéndum, con el antagonismo del gobierno (UCD), en una prueba de fuego. El referéndum dejaría en el aire una reflexión nunca aclarada, dudas y oscuridades sobre la identidad andaluza de Almería, en el nuevo orden territorial.
En 1980, los parlamentarios de Unión de Centro Democrático (UCD) de la provincia, Juan Antonio Gómez Angulo, Francisco Soler Valero y Alfonso Soler Turmo son explícitos: La decisión de UCD sobre la autonomía favorece a Almería. La provincia está lejos de los órganos de decisión política. La autonomía de los barrios y la participación de las pequeñas comunidades es el objetivo. Rafael Escuredo, presidente de la Junta de Andalucía, abre y cierra la campaña del referéndum: No estoy dispuesto a prestarme a una política de engaño con la propia Junta de Andalucía.
El referéndum da los siguientes resultados en Almería: 282.076 electores. 144.288 votantes. 119.017, Sí. 11.409, No. 12.450, en blanco. 1.452 votos nulos. Abstención: 141.039.
Tras el referéndum, con el sentimiento herido en muchas partes de Andalucía, Almería tiene un cierto sentimiento de soledad. Jaén en principio tampoco alcanza el 50% de los votos afirmativos, pero sí en la revisión. Almería es el escenario de un acto de afirmación andaluza, con alcaldes de todas las provincias andaluzas en manifestación por las calles de la capital almeriense. Es el tiempo de una llegada para la nueva era de Andalucía, el fin de una época y el comienzo de otra. Y de la incertidumbre, también.
Uno de los momentos más significativos, que desvela la diversidad de intereses y de espíritus territoriales, se había producido en octubre de 1978. El parlamentario de UCD Juan Antonio Gómez Angulo mantiene conversaciones en Murcia para una idea de región del Sureste en torno a Murcia. La noticia salta rápidamente a los medios y Plácido Fernández Viagas, presidente de la Junta, responde: Almería es Andalucía. La ejecutiva de UCD en Almería también se suma al desconcierto inicial: No renunciamos en ningún momento al andalucismo. Gómez Angulo da explicaciones: Queremos salvar a Almería por encima de cualquier tipo de regionalismo. Soler Valero se distancia de Gómez Angulo, con matices, no es partidario de unir a Almería con Murcia. Va más allá al mostrarse partidario de crear la Región del Sureste que incluya Albacete, Alicante, Murcia y Almería. Veinticinco años después Soler Valero reflexiona sobre aquella idea: Fue una época controvertida, sobre todo con el Estatuto de Autonomía. Yo entendía que no era el que convenía a Almería y fui partidario de votar No en el referéndum. Soler Valero no apuesta por una Almería andaluza y lo aclara ahora desde criterios de estructura económica, mi postura no era anti-autonomía, era a favor pero siempre que cohesionara la estructura territorial. En esa época había cantos de sirenas desde Murcia. Los intereses económicos almerienses miran a Levante, aquí Sevilla no pinta nada. Mi planteamiento era el de la Región del Sureste con Albacete, Alicante, Murcia y Almería, una región sólida con los mismos intereses económicos, pasarse con armas y bagajes a Murcia no tenía sentido. Gómez Angulo y yo tuvimos muchas conversaciones con Ricardo de la Cierva, que era parlamentario por Murcia. Y siempre vimos a Sevilla muy lejana, sobre todo por la despreocupación. En Sevilla la inquietud era la Autovía del 92 y yo decía que lo prioritario para Almería es la autovía del Mediterráneo.
Hacia un nuevo orden. El año 1980 está marcado por el tiempo que va a definir el nuevo orden de las autonomías. En el centro de la atención Cataluña y País Vasco, las llamadas comunidades históricas. Andalucía lanza sus recelos a Madrid. Mientras que UCD es partidaria de una ralentización autonómica, con la excepción de las comunidades históricas. La Junta de Andalucía exige el mismo trato. El 15 de enero se aprueba en el Senado la Ley del Referéndum Andaluz (28 de febrero). Desde el primer momento UCD se pronuncia por la abstención o voto en blanco y respalda la vía del artículo 143 constitucional que preconiza una vía lenta del proceso autonómico. Clavero Arévalo discrepa y cesa como ministro. La Junta de Andalucía se decide por la vía del artículo 151.
La primera reacción en Almería ante la situación es la de los exsenadores de UCD Ramón Ponce y José Manuel de Torres Rollón. Ambos envían escritos al ayuntamiento de Almería, Diputación y Junta de Andalucía, apostando por la autonomía andaluza, el andalucismo almeriense y mostrando su preocupación por el personalismo de Madrid. El Movimiento Comunista de Andalucía (MCA) rechaza la decisión de UCD sobre el referéndum: es una provocación al pueblo andaluz. El Partido del Trabajo de España (PTE) pide a la Junta de Andalucía reuniones urgentes de los partidos firmantes del pacto autonómico. La problemática socioeconómica se sitúa como el principal elemento dialéctico a la hora de fijar los planteamientos andalucistas. Para UCD Almería vive una situación socioeconómica totalmente diferenciada del resto de la región andaluza. El 2 de enero de 1980 UCD convoca una rueda de prensa para dar explicaciones: La decisión de UCD sobre las autonomías favorece a Almería, por el articulo 143 da mayor margen en la elección de los órganos autonómicos. Y sugiere ser partidaria de que la elección de los alcaldes sea directa por el pueblo y pedimos un margen de solidaridad de Andalucía con nuestra provincia.
Francisco Soler Valero publica en Ideal (23-enero) el artículo: «La autonomía andaluza, aportación desde la periferia». Entre otras cosas dice: No hemos encontrado una respuesta coherente en todos los casos ni en todos los grupos a la hora de configurar una grande y clara política de transformación del Estado centralista en un Estado de las Autonomías, lo que ha supuesto demasiados problemas. Muestra su talante crítico cuando afirma, en relación a Almería, a muchos compañeros de Andalucía occidental les importa bastante poco Almería y aboga por un sentimiento integrador andaluz. Es de sentido común que los demás (sevillanos, gaditanos, cordobeses, etc.) comprendan que los almerienses somos andaluces, queremos seguir siéndolo y necesitamos tiempo para que nos conozcan, nos comprendan y nos ayuden los demás andaluces, es algo que les interesa a ellos tanto como a nosotros. Sin embargo, paradójicamente nadie nos ha preguntado nada hasta el momento. Y entre sus quejas señala que la producción agrícola de Almería sale por Levante y no se vende ni un solo kilo de hortalizas de Almería en el resto de Andalucía.
Los planteamientos de Soler Valero, desde un sentido que dice ser andaluz, derivan contradictoriamente hacia su concepción de Sureste, la mitad Este y Norte de la provincia se siente levantina, no digamos murciana, recibirá las aguas del Tajo-Segura para poner en regadío 20.000 hectáreas. ¿Se ha pensado que para ir a Sevilla por vía aérea un almeriense ha de pasar necesariamente por Madrid? Los agravios son el instrumento dialéctico del parlamentario centrista que advierte que para ganar el referéndum tendrán que votar afirmativamente como mínimo los 80.000 votantes de UCD en las últimas elecciones generales. Hay un gran riesgo, pues, y afirma: Perder el referéndum en Almería es perderlo en toda Andalucía. Y rubrica: El artículo 151 está empujando a Almería fuera de Andalucía y nosotros queremos estar dentro. Pedimos tiempo y ayudadnos por la vía del artículo 143.
El PSA pone el acento en un rasgo estructural: La primera característica condicionante de Almería es la de pertenecer a una zona económica dependiente. Y el PCA anuncia movilizaciones si no se convoca el referéndum para el 28 de febrero. El 24 de enero nace el Partido Centro Andaluz, de vida efímera, en el que se integran los exsenadores almerienses Ramón Ponce y Torres Rollón. En la Escuela Universitaria de Magisterio la autonomía andaluza es objeto de debate en un seminario, en el que Soler Valero pide cinco años para adecuar las infraestructuras, ha de ser la voluntad popular la que aclare todas las dudas el 28 de febrero. Navarro Estevan (PSOE) dice que es necesario proporcionar más racionalidad política a los procesos autonómicos. El 26 de enero, portada en la prensa: «Convocado el referéndum andaluz».
Al día siguiente Soler Valero vuelve a la carga y reitera sus argumentos diferenciadores para Almería. Le responden los parlamentarios socialistas almerienses Juan de Dios Ramírez Heredia, Navarro Estevan y Virtudes Castro: Nadie va a regalar nada a Andalucía. Y acusan a UCD de doble juego. En el panorama político, Alianza Popular (AP) sale al terreno del debate autonómico y el presidente provincial, Miguel Ángel Gutiérrez, declara: Alianza Popular todavía no ha adoptado su decisión en materia de la autonomía andaluza.
En campaña. Amanece febrero en torno a la huelga de hambre de Rafael Escuredo y la atención general sobre Almería. La provincia vive unos días en que diversos colectivos la eligen para sus reuniones regionales. Almería recibe así las asambleas anuales de la Asociación de Ganaderos Andaluces y de la Asociación de Empresarios de Comercio de Andalucía. El 7 de febrero, el Ayuntamiento de la capital acuerda promover una campaña ciudadana a favor del referéndum y autonomía andaluza.
Todos los partidos anuncian actos de campaña. La dirigente socialista María Izquierdo declara en Almería: Es posible que el referéndum andaluz le cueste a Suárez mucho más de lo que se piensa. El pleno del PCA también se pronuncia a favor del Sí y Fernando Soto declara: Hacer la autonomía es lo que puede garantizar la unidad del Estado. El día 12 de febrero comienza la campaña con Almería en el centro del interés regional. Rafael Escuredo pone en marcha la campaña en la capital almeriense. El ayuntamiento de Almería difunde una página de publicidad en la prensa: La corporación municipal invita a todos los almerienses al pleno extraordinario que se celebrará hoy, día 12, a las ocho y media de la tarde en apoyo del referéndum autonómico andaluz y que presidirá el presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo Rodríguez. Almeriense, acude a tu Ayuntamiento (Plaza Vieja) y apoya nuestra autonomía. Andalucía, Sí. Rafael Escuredo protagoniza desde Almería el inicio de la campaña y recurre al simbólico discurso de Martin Luther King y su histórica lucha por los derechos civiles en Estados Unidos (I have a dream): He tenido un sueño, el de muchos andaluces. He soñado con una Andalucía libre que hemos de ganar sin rencores y sin odios y sin perder los nervios en este momento de provocación. El alcalde de la ciudad, Santiago Martínez Cabrejas (PSOE), hace un llamamiento a los sentimientos: No es problema de partidos, sino de querer o no a esta tierra.
Plácido Fernández Viagas visita Vera (15 febrero) y advierte que si alguna provincia queda descolgada, los demás andaluces, como buenos hermanos, no lo permitiremos nunca, en gesto solidario con lo que se presiente con Almería. Eduardo Saborido (secretario de CC OO de Andalucía) también se pronuncia: Estamos seguros de que UCD no va a hacer propaganda en contra de la autonomía andaluza, ya que no tiene argumentos morales para ello. Felipe González participa en la campaña (18 de febrero): Queremos que la riqueza de Andalucía sea nuestra y repartida con justicia. Y puntualiza: Nosotros no queremos separarnos de España, somos andaluces y españoles.
En la provincia surgen gestos significativos de solidaridad. Jornadas de Cultura Andaluza en Chirivel (comarca de los Vélez), la autonomía traerá la comarcalización en base a zonas naturales. Es significativo el desarrollo de este espíritu en los Vélez, una comarca que las tesis centristas sitúan en los intereses del Sureste. Jubilados y pensionistas de CC OO se pronuncian en favor del Sí. Unión Sindical Obrera (USO) se suma a la campaña. El pleno del Ayuntamiento de Roquetas de Mar también se pronuncia en favor de la autonomía andaluza. El 22 de febrero, el Banco de Bilbao hace público su riguroso y siempre esperado Informe de la Renta: Almería fue la provincia con mayor expansión económica de Andalucía en el bienio 1975-1977. En este ambiente Almería es escenario de unas Jornadas de la Erosión, uno de los principales problemas ambientales de la provincia. Se presenta un informe sobre el despoblamiento del interior, seis comarcas han perdido el cuarenta por ciento de la población por la desertización.
UCD vuelve a sus planteamientos el día 24 y recurre a los fantasmas conservadores: El día 28 no se decide la autonomía de Andalucía, sino la forma de acceder a ella. Almería ha sufrido un extraordinario despegue en los últimos años creando una propiedad mediana y pequeña que nada tendría que hacer con un estatuto clasista. UCD publica en la prensa un espacio publicitario donde destaca: Éstas son nuestras razones contra este referéndum. Sí a un estatuto para todos por la vía del artículo 143. Sí a que nuestra provincia tenga garantizada su voz, su voto y su peso específico en el contexto de las ocho provincias andaluzas. No a un proceso autonómico que está faltando a la verdad. Piénsalo
, en tus manos está el futuro. Abstente o vota en blanco, ahora.
El mundo estudiantil no se queda al margen. En Magisterio se vive una fiesta de andalucismo con canciones, música y oradores. Rojas Marcos presenta en Almería las tesis de que el mayor peligro en estos momentos es que los andaluces nos dejemos llevar por el corazón. La perspectiva general del país la plantea Eugenio del Río (MCE): Del resultado del referéndum andaluz va a depender también los avances autonómicos de otros pueblos. Esperado momento con Alfonso Guerra, en Olula del Río: La situación de Andalucía no permite esperar cinco años para la autonomía. En Aguadulce se celebra una simbólica Jornada de Convivencia de los Pueblos Andaluces.
El final como el principio, con sentido de fiesta, para consolidar los ánimos. Rafael Escuredo cierra en Almería la campaña del referéndum, el 26 de febrero: El pueblo andaluz nunca más ya se va a poner de rodillas. Alude al sentimiento generalizado, la marginación de Andalucía no es responsabilidad de los andaluces sino de la política centralista, proclama ante más de 20.000 personas en las Naves de Saltua. A su lado un invitado especial, Rafael Alberti, quien transmite a los presentes el sentimiento de sus versos de Juan Panadero, la voz del pueblo, proclama su solidaridad con el andalucismo almeriense y manifiesta que es el momento de mayor sentimiento andaluz que he vivido en esta campaña. Hay también versos de José Miguel Naveros. Palabras de Joan Raventós: Toda España está mirando a Andalucía. Y las canciones de Carlos Cano (Verde, blanca y verde), que es el presentador de Rafael Escuredo. Al final, el Himno de Andalucía pone la mayor emoción entre los presentes, algunos cantando en voz baja y otros en silencio, con las luces apagadas y velas y mecheros encendidos. El momento del 28-F en Almería se vive con expectación y recelo desde la mayoría de los partidos políticos pro-autonomía, por la incertidumbre del censo y los pronósticos de los sondeos que auguran una gran abstención, como así fue.
El día después. Portada de Ideal el 29 de febrero (año bisiesto). «El referéndum no prosperó». Almería se muestra desenganchada al no llegar al 50% (42%). Jaén en principio tampoco, tiene el 49%, aunque al final se engancha al resto de las provincias en la revisión. Las informaciones señalan «Almería, a las puertas de Andalucía». Otros criterios destacan que se trata del primer paso para la configuración de la personalidad almeriense en Andalucía.
Los parlamentarios y dirigentes de UCD se pronuncian en rueda de prensa. Gómez Angulo declara al primer momento: En Almería ha sido una derrota total y absoluta de la izquierda, pero también puntualiza: Ha ganado Andalucía y Almería. Soler Valero: Ninguno de los partidos políticos tenemos un proyecto político definido por Andalucía. Pero el presidente de Diputación, José Fernández Revuelta, que defiende el sentir andaluz del almeriense, declara que se ha dramatizado demasiado. Al final Gómez Angulo se permite augurar un desastre del PSOE en Andalucía para tres años. Sería al contrario, en 1982 el PSOE arrasa en Almería, gana las elecciones generales y Felipe González entra en La Moncloa. Ante el resultado del referéndum, los presentimientos sobre el censo se constatan. Primera reacción del PSOE: El censo es un desastre. En el recuento oficial se confirman los datos: Participación: 51,01%. Abstención: 48,98 %. Sí: 42,07%, No: 4,02%. En blanco: 4,40%. Nulo: 0,49%. El escrutinio oficial sitúa a Almería por debajo del cincuenta por ciento. La izquierda, no obstante, toma aire y afirma que se ha producido una victoria moral.
El PSOE impugna el referéndum en Almería, argumentando irregularidades en el censo y pide la repetición del mismo en la provincia. Entre los argumentos está la constatación de 15.000 fallecidos que aparecen vivos en el censo. Rojas Marcos anuncia que el PSA también impugnará el resultado. Rodríguez de la Borbolla (secretario general del PSOE-Andalucía) declara en Almería: No hay lugar para la frustración, Andalucía no se concibe sin Almería. Al final, impugnan los resultados en la provincia PSOE, PSA y PCA. El pleno del Ayuntamiento de la capital aprueba recurrir ante la Audiencia Territorial. Pero los recursos no prosperan.
Un momento de crispación se vive en el pleno extraordinario de la Diputación, convocado para formalizar la situación, desde los postulados de UCD, que gobierna la corporación provincial. Se celebra el día 29 con el único punto de solicitar la autonomía andaluza por la vía del artículo 143. Protestas de los diputados del PSOE que abandonan el salón de plenos, con Antonio Maresca al frente, es un escarnio para el pueblo almeriense. El pleno del ayuntamiento de Berja reitera su defensa de la autonomía andaluza por la vía del 151.
El 20 de marzo Rafael Escuredo, presidente de la Junta de Andalucía, regresa a Almería, en unos momentos en que están en la actualidad los Estatutos de Cataluña y del País Vasco. Escuredo manifiesta, ante la tensión general: Grupos armados no tienen espacio real ni sentido político en Andalucía, pero lo pueden tener mañana, unas declaraciones que sorprenden pero que en seguida se diluyen ante la cuestión social, el empleo comunitario no es la solución para los problemas andaluces pero sí lo es para situaciones dramáticas. La situación de Andalucía es una cuestión de Estado más que de partidos.
El 24 de marzo se celebra en Almería, con entusiasmo y espíritu reivindicativo, un acto de afirmación andaluza en solidaridad con Almería. Hay presentación de todas las provincias. Asisten todos los alcaldes de las capitales andaluzas, menos el de Jaén. Y una gran bandera preside la manifestación con el lema Almería es Andalucía. Sin embargo, el ambiente emocional de lo político no había concluido. Durante todo el año se arrastra la situación para desbloquear una realidad, en la que se llega a hablar de una autonomía andaluza sin Almería, aunque siempre en el campo de la rumorología política, que funciona al mismo nivel que lo formal. En este panorama, hay hechos que hablan por sí solos. El gobernador civil, José María Bances Álvarez, suspende el acuerdo del ayuntamiento de Almería de apoyar económicamente la campaña del referéndum con fondos municipales. El Gobierno Civil esgrime que el acuerdo es ilegal. En agosto, el ministro de Defensa, Rodríguez Sahagún, de vacaciones en Almería, expone un argumento central y hace una reflexión de futuro: El ciudadano se sentiría defraudado si la gestión del Estado de las Autonomías no resultara más eficaz que el Estado central.
En mayo se pone en marcha en Andalucía un campaña para repetir el referéndum en Almería. La iniciativa parte de la Junta con los apoyos de PSOE, PCA y PSA. Se suma rápidamente el Ayuntamiento de la capital. El 6 de junio Rafael Escuredo regresa a Almería: El parón de la autonomía andaluza ha sido promovido por los altos sectores financieros. El tema de la unidad de España no se está cuestionando en Andalucía. La pacificación de Andalucía pasa por la repetición del referéndum en Andalucía.
Cuando ya empieza a rodar la pre-campaña de las elecciones parciales al Senado, el tema andaluz de Almería impregna este espacio. Ramón Ponce y Torres Rollón, que con su renuncia a sus escaños fuerzan las elecciones parciales en Almería, ahora con el PSA, declaran: Plantear el tema de las reivindicaciones murcianas sobre Almería en estos momentos no se puede consentir. A mediados de junio había saltado la noticia de que Murcia, en la redacción de su proyecto de estatuto regional, alumbra la posibilidad de vincular algunas comarcas limítrofes almerienses. El PCA rechaza toda posibilidad. El comité regional de UCD se reúne en Almería y acuerda el relanzamiento de las negociaciones autonómicas, a nivel de Gobierno, Junta de Andalucía y fuerzas políticas. El senador centrista, Fernández Salmerón, afirma que el problema de las transferencias no es de artículos, se trata de aceptar o no el proceso autonómico. UCD va más allá y se muestra partidario de que las diputaciones participen en el proceso autonómico.
En pleno agosto, otra iniciativa proyecta un sentimiento andaluz al momento almeriense. Se programan semanas de hermanamiento de las capitales andaluzas con Almería. El acuerdo se adopta con la reunión en Almería de los presidentes de las comisiones de Cultura de los ayuntamientos de las capitales andaluzas. Distintas voces se suman, desde todos los sectores, a esta reflexión colectiva en voz alta. Como el escritor Agustín Roa autor de Agonía y muerte del franquismo: La autonomía no supone en ningún momento desmembración de la patria, sino todo lo contrario.
En este contexto, otra cuestión es la elaboración del Plan de Urgencia de Andalucía (PUA). Rojas Marcos (PSA) considera que el Plan de Urgencia debe integrarse en los presupuestos generales del Estado. Que el momento es de plena tensión, lo explica Escuredo en Cádiz (septiembre), con la mirada puesta en Almería: Tenemos que encontrar la autonomía plena sin modificar la Constitución. La incógnita almeriense se va desvelando. Guillermo Zaragoza, entonces presidente provisional de UCD en Almería, se reúne con el ministro de Administración Territorial el 4 de octubre. Al día siguiente informa en Almería: Almería no quedará descolgada de la autonomía andaluza y el referéndum no se repetirá. El PSA da a conocer su punto de vista: Almería es Andalucía y tiene que ir con las otras provincias en el proceso autonómico. El presidente del Senado, Cecilio Valverde, reitera: Totalmente descartable la repetición del referéndum en Almería. Miguel Ángel Arredonda (PSA): Almería está en el candelero de las posibles soluciones al proceso autonómico andaluz. En esta algarabía de declaraciones, UCD de Almería proclama en rueda de prensa por boca de Soler Valero, Soler Turmo, Fernández Alemán, Guillermo Zaragoza, los principales dirigentes del momento en la provincia, la inequívoca identidad andaluza de la provincia, rechazamos toda autonomía uniprovincial, sería suicida en un Estado de las autonomías.
Octubre se convierte en un mes de actos andaluces, de distinto signo político, en Almería. Rafael Escuredo vuelve a Almería: La solución al actual problema autonómico andaluz tiene que venir dada por la negociación política. Si la política de confrontaciones se mantiene esto podría acabar en el Tribunal Constitucional. Por razones de Estado, el gobierno podría dar la salida por el artículo 151. El 18 de octubre, gran acto andalucista de UCD en el cine Reyes Católicos. Asisten los alcaldes y concejales de UCD de la provincia. Soler Valero advierte: No nos dejaremos coaccionar por nadie, la única vía es la del artículo 144. Un día después, el ministro Calvo Ortega declara: UCD quiere para Andalucía todas las competencias del 151. La Junta de Andalucía celebra el día 19 su gran acto institucional andaluz, con el lema El 151 o ninguno. Intervienen alcaldes de capitales andaluzas, en solidaridad con Almería. Julio Anguita (alcalde de Córdoba, PCA): Es la pelea más dura que ha habido en España en los últimos treinta años. Antonio Jara (alcalde de Granada, PSOE): Que nadie ponga a prueba el pacifismo de los andaluces. Santiago Martínez Cabrejas (alcalde de Almería, PSOE): Almería se ha ganado muy a pulso el derecho a la autonomía andaluza.
En este proceso de fuertes debates aparece la portada en prensa del día 23 de octubre: «Vía libre para la autonomía andaluza». El desbloqueo entre Gobierno y Junta, en Madrid, deja sin mencionar los artículos 144 y 151, y no habrá repetición del referéndum. UCD, un día después, aclara la situación y da un viraje a su postura: El 151 ha ganado, pero nosotros no hemos dicho que no lo quisiéramos. Y riza el rizo, al afirmar: El contenido y espíritu del 144 está recogido en el acuerdo autonómico. A partir de entonces Almería comienza a andar sin fisuras en Andalucía.
Almería socialista. Apenas hay respiro. De un debate político a otro. Fusión dialéctica. En mayo se anuncian las elecciones parciales al Senado. En noviembre de 1979, los senadores de UCD, Ramón Ponce y José Manuel de Torres Rollón dimiten. Sorprenden a la opinión pública y a la clase política. No se pasan al Grupo Mixto. Renuncian a sus escaños y se van a sus casas respectivas. El 8 de mayo de 1980 la prensa diaria informa que las elecciones parciales serán el 27 de noviembre. En los ayuntamientos se expone el censo electoral al público. Es un momento especial, tras los interrogantes que, por irreal, el censo proyecta en el referéndum del 28-F.
En esta ocasión, UCD tiene prisa en colocarse en la salida. Se juega mucho. Es el primer partido en presentar a sus candidatos: José María Artero y José Moreno Pérez. De suplente, una mujer de la radio, María Rosa Granados. Al primero le acompaña el prestigio de ser una de las referencias del mundo cultural, cofundador de la Agrupación Fotográfica Almeriense (Afal), de la Asociación de Editores Andaluces y del Ateneo de Almería.
Los ex senadores centristas Ramón Ponce y Torres Rollón en junio son presentados como candidatos del PSA. Ramón Ponce sentencia: Vamos a llevar la voz del andalucismo a todos los rincones de nuestro pueblo. Es una campaña que aglutina en Almería numerosos actos, una abrumadora propaganda electoral publicitaria en la prensa local. Todos los actos políticos tienen el trasfondo electoral, más allá de los límites que establece la campaña electoral. Las opiniones se suceden. El 2 de octubre, José María Artero sale al paso de los discursos críticos con la realidad social y afirma que el paro es sólo oficial, quizá para no perder subvenciones y se muestra con cierta arrogancia triunfalista, el problema de Almería va a ser poder gastar la lluvia de millones que está cayendo sobre nosotros.
El PSOE entra en escena con los candidatos José Batlles Paniagua (hay un gran desequilibrio provincial en la distribución de la riqueza y la situación social está condicionada por la falta de comunicaciones) y Eloy López Miralles (existen intereses identificables que impiden que Almería despierte políticamente). Un gran anuncio electoral del PSOE matiza el sentir andaluz, Vota socialistas hacia el Senado. Por el gran partido de los andaluces. Ambos afirman en los mítines de campaña somos el partido con mayor poder de convocatoria. Los socialistas saben que es la gran oportunidad que están esperando. Alianza Popular tarda en clarificar su estrategia electoral. Comparece el 5 de noviembre. Miguel Ángel Gutiérrez proclama: Nos vamos a basar en las razones del pueblo almeriense.
En solitario, Carlos Alonso Cobos (Partido Liberal) se muestra sincero y realista: En provincias con un electorado reducido es muy difícil robar un escaño y en Almería es bastante difícil.
UCD comparece en la campaña con los recelos puestos en la abstención, después de lo visto en el referéndum autonómico. Francisco Soler Valero se presenta arrogante y acapara el protagonismo en el primer acto formal de la campaña: Aparte del prestigio, en Almería se juega el tema de saber si estamos en condiciones de reforzar el poder de la provincia.
A partir del 15 de noviembre, los principales dirigentes políticos desembarcan en Almería. La campaña promete. De los primeros en comparecer es Blas Piñar (Fuerza Nueva): La abstención no sirve para nada en una democracia liberal. Un tono dialogante, en una campaña de confrontación, lo pone Íñigo Cavero (UCD): El Gobierno ha cumplido, aunque es muy legítima la actitud de oposición de la izquierda en el actual momento político electoral. Carlos Alonso Zaldívar (PCE, en 2004 embajador de España en Cuba), es partidario de la unidad de la izquierda. Incluso alude que lo ideal habría sido una candidatura única PSOE-PCE.
La campaña no pasa desapercibida por ningún concepto. La organizaciones de izquierda denuncian presiones e irregularidades a la hora de contar con los espacios oficiales para los actos políticos. La Junta Electoral de zona multa a los ayuntamientos de Albox y Huércal-Overa. La Cuenca del Almanzora es un feudo centrista hasta ahora. De ahí que la primera presencia de Felipe González en la campaña sea en Albox. El 20 de noviembre una página de publicidad anuncia el mitin en la prensa diaria. Es el primer gran revulsivo socialista para propiciar el vuelco electoral en la situación almeriense. Albox se convierte así en un símbolo para lo que se intuye. Felipe González presagia que le queda poco tiempo para La Moncloa (1982). El día 20 en Albox y el 21 en Almería. Felipe González advierte: Almería se ha convertido en un símbolo para Andalucía. Elogia la alternativa socialista con el Plan de Urgencia de Andalucía, por primera vez se considera en conjunto a la economía andaluza y lanza su rechazo a la política de UCD: El Gobierno lo está haciendo muy mal y sigue sin entender la realidad andaluza.
Hay anuncios electorales de todo signo, formato y diseño. La imagen de Fraga acompaña todas las convocatorias de Alianza Popular, dando la mano a los candidatos Miguel Ángel Gutiérrez y Francisco Rodríguez Alados. El 22 de noviembre Fraga Iribarne es fiel a sí mismo en Almería: Un gobierno débil se paga muy caro. No oculta cierto elogio hacia el PSOE en esta época el gran rival político de AP es UCD. Fraga no tiene inconveniente en afirmar que afortunadamente el PSOE está ahora en una mayor moderación. Sin tapujos sobre el debate andaluz declara que apoyamos todas las autonomías, las que hagan falta y las que sean posibles, pero sin mixtificaciones.
Otro gran momento, clave en la contienda electoral, es la presencia de Adolfo Suárez. El presidente del Gobierno hace un paralelismo con Felipe González. Su presencia se programa en el Poniente, gran mitin en Roquetas de Mar. En este tiempo, la izquierda domina en el Poniente de la provincia. Suárez es recibido con un gran mitin en Roquetas de Mar (con ayuntamiento socialista). Frente a los temores por la desilusión, Suárez en su discurso señala que Almería está dando un gran ejemplo.
Rojas Marcos (PSA) participa desde el síndrome que supone su pacto en Madrid con UCD. Por eso clarifica en Almería: Siempre apoyaremos a todo aquel que ofrezca algo por Andalucía. La voz crítica discrepante la sostiene el Movimiento Comunista de Andalucía (MCA), con el profesor universitario Fernando Martínez López: Nos oponemos al estatuto consensuado con la derecha.
El 27 de noviembre se celebran las elecciones, en medio del suspense del cambio. La prensa titula el 28: «Ganan los socialistas», con una participación del 45%. La abstención ha sido alta. Los escaños en el Senado, que eran de UCD, ahora son del PSOE y de forma amplia. José Batlles (53.216 votos) y Eloy López Miralles (52.847 votos). El PSOE en su primera declaración reconoce que la verdad no esperábamos conseguir tan abrumadora mayoría. Soler Valero (UCD) se encuentra desconcertado e indignado: Nos ha batido el factor externo, 90.000 electores de UCD se han quedado en sus casas, teníamos que haber barrido. Considera que el 28-F fue clave, el referéndum introdujo en Almería un factor de confusión. El Partido Comunista, consciente de la coyuntura, propicia un acercamiento al socialismo. Es el primero en felicitar públicamente al PSOE. Satisfacción en el PSA, que se convierte en la tercera fuerza política de la provincia, tras el PSOE y UCD. En el terreno de la hegemonía política, Almería se une a las provincias con mayoría socialista. En Andalucía, Almería es ya socialista y andaluza. Circulo cerrado.
Restos de la realidad. En 1980 la historia cotidiana almeriense está marcada también por otras situaciones. Para empezar, las portadas de prensa del 1 de enero anuncian: «Esta semana puede subir la gasolina». El corazón de la calle, popular anónima, queda sobrecogido por el incendio provocado de la calle Gerona, una tragedia con siete muertos. El incendio rompe familias, con niños entre las víctimas, y desvela una red de incendios provocados en varias ciudades para cobrar seguros. Almería se vuelca en multitud de gestos de solidaridad, ante un luto que se prolonga todo el año. Conflictos laborales, paros y protestas protagonizan los trabajadores de Telefónica, taxistas, profesores de instituto, agricultores, pescadores. Es un año donde se agrava la situación de la uva de mesa y se dan los primeros pasos para la reconversión del parral y la transformación de su paisaje, fundamentalmente en la Alpujarra, que empieza a presentir que su futuro está también en los invernaderos. Está la crisis permanente de la pesca. Y una de las industrias tradicionales, la celulosa, empieza a declinar. El cierre es cuestión de poco tiempo. Con ella se irá una de las imágenes tradicionales de la Almería del pasado. En la provincia se alcanza una cifra récord de parados: 12.327. Las inspecciones constatan un importante fraude en el desempleo y se imponen multas por más de seis millones de pesetas.
Es un año de elecciones sindicales. Otro escaparate electoral, con repercusiones en la vida social. Los primeros en aparecer, y no se trata de exotismo, es Fuerza Nacional del Trabajo, el sindicato de la extrema derecha (Fuerza Nueva). El portavoz nacional, José Antonio Assiego, declara en Almería: El sindicato vertical sigue existiendo. El presidente provincial sorprende al afirmar: No somos fascistas. Y Ginés de Haro Rossi, presidente de Fuerza Nueva, se justifica: Entramos en el parlamentarismo porque nos han obligado las circunstancias. Marcelino Camacho (CC OO) abre la campaña sindical en noviembre: Comisiones Obreras no está radicalizada, son las demás centrales sindicales las que se han derechizado. Otro histórico, Manuel Zaguire (USO), reivindica la tercera vía del sindicalismo: Unión Sindical Obrera no tira nunca la toalla, tenemos que reconstruir el sindicalismo sin más objetivos. Nicolás Redondo (UGT) confirma que el sindicato socialista es hegemónico en Andalucía y mantiene su talante sobre la realidad, el país está mal y no sé si estamos a tiempo de un control democrático de estas elecciones sindicales. En el Congreso de UGT José Antonio Amate es elegido secretario general, en un año en que su personalidad sindical y política como parlamentario al sustituir a Navarro Estevan irán unidas.
El 1 de mayo es la ocasión para comprobar el estado de la cuestión sindical. UGT y PSOE abandonan la manifestación en discrepancias con los lemas de la jornada, Contra el acuerdo marco y el estatuto de los trabajadores, que pone en evidencia la actitud socialista al respecto. El MCA pone el acento crítico contra el socialismo. Y Comisiones Obreras y las demás organizaciones se niegan a retirar las críticas.
La dinámica del año convierte el Homenaje a los Coloraos (liberales revolucionarios fusilados en 1824 por el absolutismo monárquico) el 26 de agosto en una cita esperada. Se exponen unas lápidas del monumento de 1870 que es destruido en 1943 por el ayuntamiento franquista. El texto histórico de las lápidas es indicativo del tiempo histórico: Costeado por el pueblo libre, lo mandó construir el Ayuntamiento revolucionario de 1868. Fue terminado por el Ayuntamiento en 1870. Entre las intervenciones, una muy significativa, la del periodista y escritor José Miguel Naveros: Hoy se va a reivindicar la historia verdadera de los hombres de España que lucharon por la libertad. A su lado, el abogado Juan Pérez y Pérez: Tenemos que hacer la democracia dejando a un lado a los nostálgicos y los precipitados. Porque los nostálgicos tienen el capital y los precipitados pueden actuar en algunos momentos manipulados por los nostálgicos.
En el campo político socialista almeriense hay cambios internos. Se inician en un Congreso Provincial celebrado en Alhama de Almería (febrero). Empieza una nueva etapa, con Joaquín Navarro Estevan, secretario general y defiende la identificación del partido con los postulados marxistas y el concepto revolucionario. Valora positivamente el Estatuto de los Trabajadores, defiende la realidad de Andalucía como nacionalidad y denuncia la discriminación que se hace de Andalucía en torno al referéndum. Pero Navarro Estevan a los pocos meses sorprende con su retirada, al renunciar al escaño de diputado en el Congreso, a la secretaría del PSOE y el regreso a su condición de juez. El rumor sitúa la decisión en un conflicto con Alfonso Guerra. Él, en cambio, lo justifica por razones familiares. Antonio García Tripiana será su sucesor en la secretaría general del partido y Nono Amate ocupa el escaño del Congreso. La agrupación del PSOE de Berja se pronuncia contra la pluralidad de cargos en el partido. El resultado es que cuatro militantes son suspendidos temporalmente de militancia. Entre ellos, Manuel Ceba, uno de los militantes relevantes (en 2004, delegado de Justicia). Pero la suspensión se reconsidera y se anula.
En el municipio de Dalías empieza a gestarse el conflicto con El Ejido, que exige el cambio de capitalidad para iniciar la nueva época de transformación territorial del Poniente almeriense. El alcalde socialista de Dalías, Luis Martín Maldonado, es expulsado del PSOE en medio de un conflicto confuso. El PSOE acusa a Luis Martín Maldonado de irregularidades urbanísticas. El alcalde dimite y replica que el trasfondo es el conflicto Dalías-El Ejido. El resultado provoca un vuelco en la alcaldía de Dalías con nuevo alcalde, centrista, José Antonio García Acién (UCD) con apoyo del PCA.
En 1980 se cumple el primer aniversario de los ayuntamientos democráticos. Es el tiempo en que por fin comienza el cambio de nombres y símbolos del antiguo régimen en calles y plazas de la ciudad. Hay situaciones de divergencias en el equipo municipal de gobierno (PSOE, PCE y PSA). El Toyo, por ejemplo, será objeto de divergencias. No se clarifica qué se puede hacer con unos terrenos que serán la estrella de 2005. Sobre la mesa, la posibilidad de ordenar un espacio con campos de deportes, centros culturales, jardines, museos, hoteles. La cultura del ocio es la alternativa que se avecina. Pero antes hay que abordar el eterno problema de las comunicaciones de la provincia. Un informe del Ministerio de Obras Públicas señala que la red de carreteras de Almería ocupa el último lugar de Andalucía. Y de España, completa la opinión pública. A esta situación le pone más dramatismo el propio ministro de Obras Públicas, Sancho Rof, cuando visita Almería en mayo: Almería es uno de los temas más escandalosos en lo que se refiere a sus comunicaciones con el resto de Andalucía. El mes anterior hay un día histórico en esta cuestión, aunque no exento de patetismo. El 28 de abril llega a la estación de Almería el primer Talgo. Un centenar de personas se concentra en el andén para verlo llegar. Un espectáculo de circo. El Talgo lleva un nombre muy idóneo para el momento: Virgen de Lourdes. Es el año en que se anuncia desde el Gobierno que 700 millones de pesetas se destinan al proyecto de ferrocarril Almería-Murcia, que nunca existió. El avión es otro protagonista. Este año toca referirse a otro proyecto sin nacer, la línea aérea Sevilla-Málaga-Almería.
La actualidad es lineal con acontecimientos de distinto signo. La sociedad ejerce un vitalismo sorprendente. Y la dinámica de la transición impone grandes metamorfosis. Hay movilizaciones estudiantiles. Las heladas provocan pérdidas por miles de millones de pesetas. Por si fuera poco, el desastre en el campo llega con el final del año. Ahora será el viento el que provoca destrozos en la agricultura bajo plástico, con pérdidas por encima de los cinco mil millones de pesetas; la flota pesquera permanece varios días amarradas sin poder salir a faenar; los bomberos no paran de hacer salidas. Y en la Sierra de Gádor se rubrica el desastre con un incendio forestal.
El ámbito universitario inicia su propia transición. El Colegio Universitario estrena director, el catedrático de Medicina Miguel Guirao, que se encuentra aprisionado por los poderes fácticos universitarios locales y la trama política hegemónica del momento. El resultado es su dimisión. Sus marcha es tajante: Dos meses de trabajo y no he conseguido nada positivo.
También surgen caminos para otras conquistas. El Gobierno anuncia el proyecto de ley de divorcio y el obispo de Almería, Manuel Casares Hervás, responde que la indisolubilidad del matrimonio cristiano es algo que escapa a los derechos de la persona humana, que ha optado libremente por esta forma de vida. El 17 de noviembre es desalojado del Ayuntamiento de la capital almeriense un grupo de mujeres que reivindican el derecho al aborto. En el escenario socioeducativo se convocan jornadas de educación sexual con propuestas que se integran en la nueva imagen docente y de la realidad.
Tierra almeriense para vivir. Siempre el agua. La eterna canción almeriense. En 1980 se habla de un nuevo transvase: Guadiana Menor, por quienes consideran que el Tajo-Segura no es suficiente. El Senado aprueba un proyecto de ley (uno más de los que en años sucesivos irán dando más suspense a esta problemática de Almería) en materia de aguas para Almería. Que el agua es tema de grandes conflictos rurales, lo prueba el que se vive en Albox con los Pozos del Saliente, con ecos que se han prolongado hasta el siglo XXI.
El 24 de mayo el diputado de UD, Juan Antonio Gómez Angulo (presidente de la empresa nacional Adaro), en la clave del conocimiento sobre la aguas en España, presenta el Libro de las aguas subterráneas: Hay que ordenar y regular al máximo los recursos acuíferos almerienses. El déficit es del orden de los 150 hectómetros cúbicos al año, cifra que se puede incrementar en 140 hectómetros cúbicos más en un año.
El espíritu ecológico de la provincia va ampliando su esfera de protagonismo. El Gobierno anuncia un proyecto de Ley de Medio Ambiente, en un año donde Almería se convierte en el centro de grandes iniciativas contaminantes, en el campo industrial. El proyecto de la Central térmica de Carboneras es uno de los hitos industriales, vigilado por el movimiento ecologista, con un presupuesto inicial de 21.000 millones de pesetas, 500.000 toneladas de carbón al año previstas, proyecto al que acompaña, según el Gobierno, un estudio ecológico. En octubre, el ministro de Industria autoriza la instalación de la Térmica en Carboneras con un programa de construcción a cuatro años. Responde el consejero de Política Territorial de Andalucía Jaime Montaner: Queremos que se haga la central de Carboneras, pero no a cualquier precio. Hemos pedido a Endesa que instale una planta desalinizadora ante los recursos limitados de agua en la zona. El movimiento ecologista empieza a tomar forma en la provincia ante lo que se avecina. El proyecto se somete a información pública. A finales de noviembre, la Junta de Andalucía presenta alegaciones al proyecto de la térmica de Carboneras: la defensa de Medio Ambiente no es incompatible con el auténtico desarrollo. El 5 de diciembre el Gobierno declara a la térmica de utilidad pública.
La confusión aumenta con el anuncio de un proyecto de central térmica en Rodalquilar, lo que provoca la protesta de la Mancomunidad Turística de Almería. A la par, otro símbolo ambiental del momento empieza a ponerse en marcha. En 1980 se pone la primera piedra de la Plataforma Solar de Tabernas. Y el síndrome histórico de Palomares. El 2 de octubre se publica la respuesta del Gobierno, a preguntas socialistas, sobre la situación sanitaria en Palomares: No se ha producido ninguna aparición de enfermedades en la zona de Palomares, a raíz del accidente de la bomba.
Las inundaciones constituyen otro de los temas preocupantes. Se destinan 500 millones de pesetas para obras de prevención; con repoblaciones forestales por 700 millones de pesetas. La defensa del Campo de Dalías principal zona de la agricultura intensiva es vital. Se desarrolla el trabajo en unas 8.000 hectáreas en la Sierra de Gádor. Unas jornadas sobre la erosión destacan que el 70% del territorio almeriense se puede recuperar, pero hacen falta setenta años para repoblar Almería.
Sobre Cabo de Gata, multitud de miradas. Gómez Angulo alude a la posibilidad de recursos energéticos, no sólo petróleo sino también en torno a la pizarra. Hay 20.000 hectáreas entre Almería y Murcia para el estudio sobre los recursos de pizarra. Lo que será el parque natural emblemático de la provincia y Reserva de la Biosfera, es antes declarado zona de reserva de investigación minera (plomo, cobre, manganeso). Y por si fuera poco, se anuncian prospecciones petrolíferas en diversos puntos de Cabo de Gata y Punta Entinas. Una empresa extranjera realiza el sondeo de exploración, pero nunca se llega a clarificar públicamente el resultado. No faltan protagonismos heterodoxos al respecto. El 19 de agosto salta la noticia: «En Almería hay petróleo», aunque en el campo mágico de la cultura rural. Lo dice el zahorí Diego Medina López, en Málaga, la bolsa está a muy pocos kilómetros de la capital, a 5.000 metros de profundidad con una superficie de 6 kilómetros cuadrados. El protagonista de la noticia ha localizado muchos pozos de agua en las provincia de Málaga, Granada y Almería. Y es la primera vez que se refiere al petróleo. El Grupo Ecologista Mediterráneo lanza una campaña de protección para Cabo de Gata y en contra de las prospecciones petrolíferas.
En septiembre se hace público el Catálogo Provincial de Espacios Naturales de Almería, como experiencia piloto. La Naturaleza empieza a ocupar un lugar oficial: Sierra de María (9.000 hectáreas), Alpujarra (10.000 hectáreas), Sierra Alhamilla (3.500 hectáreas), Desierto de Tabernas (1.199 hectáreas), Albuferas de Adra (650 hectáreas), Punta Entinas (2.000 hectáreas), Cabo de Gata (12.000 hectáreas).
Que todavía queda mucho camino por delante lo prueba el hecho de que ICONA continúa autorizando el uso de cebos envenenados, aunque ahora sólo en cotos privados de caza. Y la naturaleza no tiene fronteras.
La cultura como discurso crítico tiene sus luces y sombras, en un año dominado por los intereses políticos que lo impregnan todo. En el campo de la estructura cultural, en Diputación, con sectores universitarios y de la cultura provincial, nace el proyecto de Instituto de Estudios Almerienses, determinante para reordenar la imagen cultural de la provincia en las siguientes décadas. La Feria del Libro tiene de pregonero a Álvaro de la Iglesia el padre de la histórica revista de humor La Codorniz. Ángel Palomino, un escritor franquista, obtiene el premio de novela Círculo Mercantil con Los que se quedaron: Mi ideología política no condiciona mi forma de escribir. Quiero que el lector de mis novelas se sienta un personaje más. El yacimiento arqueológico de Villaricos (fenicio, romano, árabe) es declarado de utilidad pública. En 2004 la protesta vecinal impedirá que la especulación urbanística destruya una de las zonas arqueológicas importantes de Andalucía.
El poeta Félix Grande hace el Elogio del flamenco en la Semana de Música Andaluz del Ateneo: Lo que ha hecho del flamenco un arte estremecedor y duradero ha sido su vinculación con la marginación. La semana musical pone ante el público la presencia de Lebrijano con la Orquesta Andalusí de Tetuán. Todo un éxito arrollador en el Teatro Cervantes ante un público que, en su mayor parte, aplaude la rememoración fraternal con el pasado. El escenario del arte recupera a una de las figuras artísticas almerienses, el pintor Ginés Parra. Una exposición antológica pone al descubierto la dimensión creadora de quien vive en París muy ayudado por Picasso, quien elogia la brillante ingenuidad creadora del pintor de Zurgena. Su nombre empieza a parecer como símbolo de escenario asociativo cultural de la provincia. El año toca a su fin, después de un furibundo tiempo de tensiones. Quizá como una premonición, imposible de cumplir, el 31 de diciembre de 1980 anuncia entre las noticias del día siguiente: «Mañana es el Día de la Paz». |
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