| |
|
|
|
INICIO > PROVINCIAS > > CRÓNICAS |
| |
1983 |
| |
Antonio Torres |
| |
La provincia gira a la izquierda |
| |
El PSOE conquista en 1983 el poder que le falta en Almería: la Diputación. Domina las instituciones sin aplicar la ruptura. Las elecciones municipales de mayo de 1983 representan el cierre del círculo socialista. Mayoría absoluta del PSOE en la capital, liderada por el alcalde, Santiago Martínez Cabrejas, con 18 concejales. Alianza Popular tiene como candidato a la alcaldía al profesor Andrés García Lorca y obtiene ocho concejales, logrando que por primera vez la derecha entre en el gobierno municipal de Almería. El PCA es la tercera fuerza política de la capital con una sola acta de concejal, que consigue Salvador Fuentes López.
Fausto tira la toalla. El año 1983 arranca con la dimisión del presidente provincial de UCD, Fausto Romero. En anteriores comicios es el candidato a las municipales de Almería más votado, pero no logra gobernar por el pacto político de la izquierda local. Romero confiesa a Kayros de La Voz de Almería que su gran defecto es la falta de ambición y que se va de la presidencia de UCD porque desde diciembre el abanico pluralista se rompe. Romero asume que se ha pasado de una izquierda democrática a una derecha democrática en UCD. Los Íñigo Cavero y los Álvarez Miranda nos tildaron de rojos en la asamblea de El Escorial. UCD moderó al PSOE y a AP pero como el centro ya no existe, he presentado mi dimisión. En su despedida, el dirigente ucedista alaba la figura del gobernador civil de UCD, José María Bances Álvarez: Su gestión ha sido muy positiva pese a su imagen controvertida. Fue un hombre oscuro pero eficaz. Bances, meses después, renunciará también de su militancia ucedista, pasándose a la derecha más rotunda de AP.
El portavoz de UCD en el ayuntamiento de Almería, Guillermo Zaragoza Sorroche, afirma ante la huida de militantes a AP: Mucha gente de UCD no ha ido al poder a servir, sino a servirse. Más crítico resulta el vaticinio del primer presidente democrático de la Diputación de Almería, Fernández Revuelta, quien desconfía sistemáticamente de Fraga. Lo que más ha unido a los políticos de UCD ha sido el ejercicio del poder, dice Fernández.
En cuanto a los medios de comunicación conviene resaltar que el tratamiento de la campaña electoral viene rodada y con más experiencia entre los políticos. También la forma de afrontarla por los informadores. La mayoría de los periodistas alaban las facilidades del nuevo inquilino del Gobierno Civil, Tomás Azorín, para trabajar con comodidad. Ese avance supone que por primera vez se conozcan los datos de todas las mesas electorales de la provincia, incluso antes de que se hicieran públicos desde Madrid, como era la tónica habitual en los tiempos de UCD.
Sigue Martínez Cabrejas. Las elecciones municipales se celebran el 8 de mayo de 1983. Los representantes del ayuntamiento de Almería expresan al periodista de Ideal Miguel Ángel Blanco sus primeras impresiones el día después. El reelegido alcalde de Almería, Santiago Martínez, manifiesta: Se ha gobernado con dignidad y energía. El pueblo almeriense lo ha reconocido. Ahora necesitamos muchos esfuerzos y la participación solidaria de todos los almerienses. Martínez Cabrejas anuncia durante la campaña electoral que su línea de trabajo se centra en un plan de urbanismo; que los ciudadanos hagan con la ordenación de la rambla lo que deseen pero antes el Estado debe corregir el cauce y ejecutar obras para luego cedernos los terrenos; el inminente traslado de las instalaciones de CAMPSA; construir la pasarela de la Estación de RENFE y procurar la participación ciudadana: lo que no está en el programa es porque no se puede realizar.
La nueva corporación queda constituida el 23 de mayo de 1983. Cabrejas, quien renueva su mandato, es elegido por 18 votos a favor; siete en contra y dos abstenciones. Laudelino Gil, que procede del andalucismo, se convierte en el primer teniente de alcalde. Martínez Cabrejas reitera que dará cabida a la sensibilidad de todos. España y Almería están por hacer, pero con proyectos e ilusión saldremos adelante porque el 79 nos pilló a todos en precario y hubo que llevar agua, alcantarillado y red eléctrica a muchas calles de la capital que carecían de los servicios mínimos. La oposición se queja amargamente el mismo día de constitución municipal porque no se le permite tomar la palabra. Salvador Fuentes, único concejal del PCA, denuncia: Es un acto normal del alcalde. Nos hemos abstenido porque el alcalde no puede hablar de democracia cuando no deja hablar a las minorías. Fuentes asume el bipartidismo que se vislumbra después de las segundas elecciones municipales democráticas. Y añade: Nos equivocamos con el PCA que comenzó a darse batacazos. Andrés García Lorca de AP aventura: Podemos ser concejales comparsas (...) Vamos a ser una oposición leal. Esperaba mejores resultados pero la clase empresarial está dividida porque algún sector no nos quiere por intereses urbanísticos. Ya he dado instrucciones para que no se acepten donativos procedente de
para pagar nuestra campaña electoral.
Relevo en la Diputación. En la provincia el PSOE se impone en la mayoría de escenarios costeros con un total de 433 concejales; AP, 257; Independientes, 97; PIDA, 62; PCE, 30; PSA, 8; CDS, 5 y PDL, 2. La lista más votada en Roquetas es la del socialista Juan Antonio Pérez Martínez, que se convierte en alcalde, con ocho concejales, seguida de los seis de AP; en Vélez Rubio el pacto de la Molineta entre PDL, PSOE y el único concejal independiente propicia que el municipio cuente con tres diputados. En Chirivel, el cura-alcalde, el socialista Andrés Vílchez, es votado por unanimidad, en la constitución de la corporación municipal. Los dos concejales del PP se unen a los 11 del PSOE. El PCE se hace con la única alcaldía de Benahadux y los reformistas de Ramón Ponce se convierten en la tercera fuerza política de la provincia desplazando a comunistas y andalucistas.
La constitución de la Diputación Provincial, presidida por el socialista Antonio Maresca (Pechina, Almería, 1938), sirve para despedir al ucedista José Fernández Revuelta (presidente en el periodo 1979-1983), que abandona la política para dedicarse a su tarea privada de abogado y a escribir relatos dominicales en La Voz de Almería. Partidos, funcionarios y medios de comunicación reconocen su talante dialogante.
El denominador común de los problemas de la historia de Almería son el agua y las comunicaciones. La única carretera de primer orden, ideada para la provincia, la que unía Almería con Guadix, no se termina hasta 1924, pese a que el Plan General de Carreteras de 1864 ya hablaba del proyecto. Aquí conviene resaltar que la autovía Guadix-Almería de la A-92 sufre también un notable retraso. La llegada de Antonio Maresca a la Diputación propicia la gran vertebración de los pueblos del interior con las carreteras de Laujar, con el puerto de la Ragua en la Alpujarra; la de Tíjola a Bacares; Oria-Chirivel y la de Los Gallardos-Bédar. Maresca es un político que tiene un tratamiento exquisito con las instituciones, al margen del color político. Es verdad que hay medios que intentan descalificarlo, aunque su talante abierto predomina en el recuerdo de la población.
El perito industrial Tomás Azorín Muñoz (Granada, 1942) llega al Gobierno Civil, reemplazando a José María Bances Álvarez, que es despedido en un almuerzo celebrado el 18 de diciembre de 1982. Bances fue gobernador civil durante seis años. En su balance rehuye referirse al Caso Almería y al poder absoluto, que tuvo en UCD y en algunas alcaldías. Eso sí, se siente orgullo de haber propiciado la construcción de la residencia sanitaria de Torrecárdenas, la industrialización de Carboneras, culminar la integración del Colegio Universitario en la Universidad de Granada, el embalse de Benínar y el impulso de la construcción del pantano de cola de Cuevas del Almanzora para albergar el agua del trasvase Tajo Segura.
Azorín marca una etapa histórica en la provincia. Sus primeras palabras durante la toma de posesión son: Parto de unas coordenadas apartadas de la política. Este aspecto conlleva una lógica inexperiencia, pero puede garantizar una voluntad de trabajo y ganas de hacer las cosas bien en una provincia que no es foco de conflictos. Azorín pasa a la historia como el político que quiere limitar la construcción alocada de invernaderos y sobre todo su afán por las obras públicas, con la sobreexplotación de los acuíferos de Aguadulce y del Campo de Dalías. Los empresarios exponen en su primera entrevista con el nuevo gobernador civil, en febrero de 1983, que el Gobierno apueste por la autovía Venta del Pobre-Huércal Overa y la de Almería-Granada para dejar de ser un apéndice agregado a Andalucía en cuanto a comunicación. El informe de los empresarios lo redacta el secretario general de la Asociación de Empresarios de Almería, José María Pérez Vicente. Se carecía hasta de parques de bomberos comarcales.
El dirigente de UGT en la provincia y parlamentario José Antonio Amate (PSOE), para romper con la imagen de rodillo socialista, potencia en Almería la oficina parlamentaria ante la demanda ciudadana con problemas en cooperativas, transportes...
El hombre de Mojácar. El nuevo gobernador civil cumple su compromiso de visitar la provincia un día a la semana. Comienza su itinerario con El Ejido y Dalías para limar asperezas ante las flamantes corporaciones y en Roquetas de Mar. Azorín entiende que El Ejido está alcanzando un fabuloso desarrollo con el alcalde ucedista José Antonio García Acién (El Ejido, 1945). En su primera comparencia, después de la toma de posesión, habla de irregularidades detectadas en varios municipios con el empleo comunitario y reparte 65 millones de pesetas para el empleo en los municipios más necesitados. Pocos días después, el ex dirigente ucedista Ramón Ponce le recuerda a Azorín algo que la nueva clase política comienza a interpretar. El tema del empleo comunitario, llamado paro, ha sido el arma del Gobierno de UCD, usado por el anterior gobernador, Bances Álvarez, en todo el periodo de transición en Almería. Ponce llega más lejos y pide comisiones de control democrático. Con los dineros del paro se mueve a los alcaldes. Ese dinero es prácticamente la única inversión que se hace en nuestra provincia
El empresario de Mojácar Francisco Alarcón alcanza una notable relevancia política porque en su casa es habitual ver a Alfonso Guerra cuando visita Almería. Le preceden Julio Feo, Solana, Almunia, Bofill, Manuel Marín y Felipe González. Al presidente del Gobierno incluso le invita a la primera cena que celebra, después de ganar las elecciones, ante un reducido grupo de comensales de toda España. A Azorín es habitual encontrarlo todos los fines de semana en casa de Carmona, familiar del que es alcalde de Mojácar y senador, el socialista Bartolomé Flores, probablemente, el mejor alcalde de la historia mojaquera.
Almería es todavía en los últimos años de la transición una ciudad varada de funcionarios, rodeada de suburbios y barrios populares sin agua potable y alcantarillado. La Chanca, como barrio popular descrito por Juan Goytisolo, continúa siendo el corolario de todo. La zona de El Ejido constituye la excepción con la llegada de trabajadores procedentes de toda España y de ahí la carencia de identidad local. Hablar de estructura urbana es mucho decir. La provincia sigue viviendo en precario con mucho paro. Antes y ahora es fundamental la actuación de todas las administraciones para acabar con los barrios de la droga y la miseria. El desencanto de la democracia produce fascismos entre los jóvenes sin recursos, que carecen de formación y no tienen trabajo, ni perspectivas, ni educación. Por lo tanto, hay que reforzar la cohesión social, en una capital donde todavía hay bolsas de pobreza extrema en 2005, en los barrios de Quemadero, Barrio Alto, en pleno centro, por no citar Los Almendros o El Puche.
Indalianos, poetas y periodistas. El casco antiguo de Almería sistemáticamente ha venido deteriorándose. El poeta José Ángel Valente nos denunciaba constantemente lo sucio y abandonado del lugar, sin cohesión social alguna, pero atractivo para trabajar y relacionarse con los ciudadanos de esta tierra abierta. Valente se afinca en Almería de la mano del escritor Juan Goytisolo, del arquitecto Ramón de Torres, del concejal y más tarde director del Reina Sofia José Guirao Cabrera y del director del Centro Andaluz de la Fotografía Manuel Falces, abogado que en 1983 es el delegado de Obras Públicas de la Junta de Andalucía. Uno de sus proyectos más importantes se concreta en un plan de electrificación rural, que plantea a las claras de la carencia de agua, luz y alcantarillado en la Almería de esos años.
El poeta Juan José Ceba exclama en 1983, ante el destrozo de las casas coloniales y el derribo del chalé de la Plaza Santa Rita de Almería: Un pueblo que destruye la cultura, su historia, es un pueblo cainita, un pueblo muerto. La tertulia Indaliana, que se reúne todos los viernes en Almería, liderada por el artista Jesús de Perceval, afronta el tratamiento de la información cultural en las páginas de La Voz de Almería, Ideal y La Crónica. En cambio, sobre el conflicto ideológico y laboral del diario La Crónica los indalianos evitan pronunciarse. De ahí que el poeta Ceba reconozca que lleva siete años sin ir por la tertulia y lee un texto breve de Antonio Machado: Doctor, el español bosteza. ¿Es hambre, sueño, hastío? No, el vacío es más bien en la cabeza. Los indalianos se molestan hasta el punto de que el sacerdote Bartolomé Marín recuerda públicamente que Ceba había sido su discípulo. El poema cae muy mal. El cambio les alcanza también a ellos, que vienen predicando en Almería desde que en 1947 acuden a Madrid para dar a conocer las virtudes artísticas de aquel movimiento cultural. Don Antonio Cruz García, Antonio Mairena, figura histórica del cante flamenco, pasa por la prestigiosa Peña El Taranto, poco antes de fallecer. Es curioso que en aquellas fechas coincidieran en Almería el popular Carlos Cano y Gerena, que volvieran a cantar a las víctimas del Caso Almería y al estudiante Javier Verdejo, una de las primeras víctimas de la Transición. También el excepcional Camarón se hace con una Gerundina, guitarra del constructor de guitarras Gerundino de Almería y contrata al genial guitarrista José Fernández Torres, Tomatito.
El primer delegado de Cultura de la Junta de Andalucía es Pedro Navarro Imberlón (Adra, 1949), ex dirigente del PCE en Adra, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, que sustituye al director provincial del Ministerio de Cultura, Antonio López Cuadra, que había llegado al cargo de las manos de UCD en 1982. La Asociación de la Prensa hace justicia con José Miguel Naveros, uno de los periodistas más importantes del siglo XX. Los periódicos almerienses publican conjuntamente un suplemento titulado El ojo de Almería, en el que en portada el periodista Miguel Ángel Blanco se refiere a la obra iniciada por Naveros cuando ser periodista era un reto frente al Poder y concluye: José Miguel Naveros es la mejor biografía de todos nosotros. El 16 de febrero de 1983 la colonia almeriense en Madrid tributa un homenaje a a Naveros con asistencia del ministro del Interior, José Barrionuevo, Santiago Carrillo, Rafael Alberti, Buero Vallejo y el presidente de la Diputación de Almería, José Fernández Revuelta. El director de los Estudios Teatrales de la Universidad de Alcalá de Henares, Ángel Berenguer Castellary (Almería, 1943), estrena Inquisición, de Arrabal, autor sobre el que versa su tesis doctoral, en Broadway. En la actualidad el almeriense es una de las primeras autoridades mundiales en la teoría y crítica del mundo del teatro. |
| |
|
|
|
|